Del lado de la Vicepresidente cargan las tintas sobre la gestión económica, por lo que piden el desplazamiento inmediato del ministro de Economía, Martín Guzmán, sumado al ya histórico pedido de alejamiento de Santiago Cafiero de la jefatura de Gabinete. El malestar con Cafiero, lejos de ceder, crece. Más rispideces generó que el ministro coordinador haya adjudicado la derrota del Gobierno a que los dirigentes opositores no sean blanco de "repreguntas" en las entrevistas periodísticas.
1er careo
El de este martes fue el 2do careo entre el Presidente y la Vice una vez conocido el desastre electoral. El primero ocurrió en la misma noche de la derrota, en el búnker que el Frente de Todos montó en un complejo del barrio porteño de Chacarita. El mismo habría sido bastante más áspero que el de la quinta de Olivos.
Según relata clarín.com, ese encuentro se produjo a solas en un clima de "desconfianzas y reproches múltiples".
"El diálogo entre ambos Fernández tuvo el tono que suelen tener dos jefes políticos de esa estatura analizando una catástrofe electoral no esperada. A ella le costaba más que a otros asumir el fracaso. La vice estaba alterada y por momentos rabiosa, aunque con mente a la vez fría. Vivió mil elecciones en su vida", contó Nicolás Wiñazki en el artículo publicado este miércoles.
De acuerdo a esa misma fuente, durante el encuentro improvisado en una oficina del búnker oficialista, la exPresidente le habría enumerado a él lo que considera fueron errores que afectaron al espacio político común. Volvió a pedirle cambios de gabinete.
El actual jefe de Estado, por su parte, habría reprochado intromisiones en la dinámica diaria de su gestión que terminan enredando la burocracia y enfrentado a funcionarios que pertenecen a genealogías distintas de esa familia disfuncional que es el Frente de Todos.
Señala clarín.com que aunque el tono de la discusión fue poco amable, "las fuentes insisten con que fue un diálogo nervioso por razones obvias pero con objetivo común y conciliación".