"Este proceso de vacunación tan acelerado que estamos viviendo es como voltear un muro y encontrar la luz del otro lado. Esta es la puerta de salida, no está lejos", dijo.
"Cuando estemos todos vacunados volveremos a nuestras vidas", prometió.
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Alberto Fernández junto a Cecilia Nicolini, quien firmó la carta con el reclamo a Rusia.
La carta
La carta firmada por Nicolini está dirigida a a Anatoly Braverman, mano derecha de Kirill Dmitriev, CEO del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, según sus siglas en inglés).
“Como le mencioné hoy, estamos en una situación muy crítica. Nosotros teníamos la esperanza de que, después de la conversación que tuvimos tú, Carla, Kirill y yo un par de semanas atrás, las cosas iban a mejorar. Pero han empeorado”, dice la misiva al principio.
En uno de los fragmentos más llamativos de la misiva, Nicolini plantea: "Nosotros respondimos siempre haciendo todo lo posible para que Sputnik V sea el mayor éxito, pero Ustedes nos están dejando con muy pocas opciones para continuar peleando por Ustedes y por este proyecto! Y como también mencioné una vez, estamos soportando persecuciones legales como funcionarios públicos debido a estas demoras, poniendo en riesgo nuestro Gobierno”. Algunos leyeron este párrafo como un reconocimiento involuntario de que la predilección por la Sputnik V y la falta de acuerdos por otras vacunas -que ha costado vidas- tuvo una motivación ideológica o de interés geopolítico.