El Presidente avisa por todos lados de su vocación acuerdista. Cristina dijo en su carta que no será como Julio Cobos. Pero su comportamiento, primero motorizando las renuncias masivas y luego su virulenta carta en la que por poco no lo llama "okupa", al decir de Fernanda Vallejos, dejan más interrogantes que certezas.
¿Será un gabinete de "equilibrio" una solución de largo plazo? La unidad del Frente de Todos parece a esta hora ficticia y cualquier modificación de emergencia tiene aroma a parches con poca vida útil.
Más impugnaciones de la Vicepresidente -altisonantes y prepotentes- podrían aparecer en cualquier momento y sobre cualquier tema.
Hay quienes plantean que la única salida para el Presidente -si quiere preservarse pensando en los 2 años de mandato que le quedan- es romper con la Vicepresidente e intentar una reconstrucción de su autoridad, apoyado en el PJ, los gobernadores, los intendentes y, por qué no, una fracción de la oposición.
Por ahora, Fernández -como Lennon- le da una oportunidad a la paz. Cristina, por su lado, no suele desenojarse fácil.