Sin embargo, Rossi aseguró durante una entrevista con NA que no está "buscando un cargo" en el Ejecutivo nacional, y afirmó que apunta a "fortalecer la unidad del Frente de Todos".
Pero días atrás, estuvo en un acto en Rosario con albertistas que defendieron al Gobierno nacional en medio de la interna con el cristinismo.
"Siempre se rumorea (su regreso al Gabinete nacional), pero la verdad es que me deja en una situación incómoda. Mi llegada a la Casa Rosada implica ocupar un lugar que hoy está desempeñando otro compañero", repite Rossi cuando le preguntan sobre su arribo al gabinete, algo de lo que habla libremente con el aval de Alberto Fernández.
‘Wado’ en la mira
El sueño de Alberto es que Agustín Rossi ocupe el ministerio del Interior mediante la renuncia de Wado de Pedro. Sabe que echarlo sería romper con el camporismo, con Cristina y hacer estallar el Frente de Todos.
Fuentes cercanas al ministro del Interior aseguran que permanece en el cargo y que Alberto Fernández le garantizó su continuidad en el gobierno.
Los rumores crecieron durante el fin de semana sumando críticas al oficialismo y generando más incertidumbre en cuanto a las internas en la Rosada. "La relación con Alberto está muy bien" aclararon desde el círculo de Wado y confirmaron que el presidente le pidió a De Pedro "que siga trabajando como lo viene haciendo", según el portal La Política Hoy.
Por su parte, desde el diario Clarín citan fuentes de la Casa Rosada que dicen: "El Presidente hoy no está pensando en cambios. Son rumores que alguien tira para hacer daño... Irresponsables hay de los dos lados, no sólo del kirchnerismo".
Hacía referencia a la posibilidad de que Wado abandone el Ministerio del Interior y pase a Justicia, en lugar de Martín Soria, quien sería el ‘funcionario que no funciona’ según pensaría Alberto.
Pero no habría novedades de cambios de gabinete al menos hasta que pase Semana Santa.
"Yo ahora lo que tengo que pensar es en los cambios de pañales”, dijo Fernández, cuando le preguntaron en Radio 10 sobre cambios de ministros, algo que ya no niega que pueda ocurrir.