El funcionario bregó porque la Argentina "al final del día" pueda desarrollar un programa económico sin las recetas clásicas del Fondo. "El FMI ha aprendido que no siempre se puede usar un modelo para prescribir políticas macroeconómicas en un entorno político", dijo y agregó: "Hay que reconocer el contexto interno, la dotación de factores, al final del día los argentinos tienen que idear un plan".
"Biden habla de políticas políticamente sostenibles. Necesitamos estabilidad en la región. Brasil y Argentina son muy importantes para nosotros", añadió.
En estos momentos, se encuentra en Washington una comitiva oficial argentina para cerrar un principio de acuerdo por la renegociación de la deuda de US$44 mil millones contraída por el gobierno de Mauricio Macri.
La carrera de González dio un salto en 2011, cuando pasó del Departamento de Estado al Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. Dos años más tarde, Biden, por ese entonces vicepresidente, lo convocó a su equipo. Barack Obama le había encargado la relación con América Latina.
González fue el principal arquitecto de la estrategia de Biden para los países de Centroamérica, plasmada en un plan lanzado en 2014 para asistir a los países con cientos de millones de dólares y atacar lo que en Washington llaman “las causas de la migración”.