Embutido en un 'sálvese quien pueda', que comienza con un 'yo primero', Alberto Fernández le quita al Frente de Todos el valor más importante para hacer proselitismo, que es el rescate posible de parte de la economía. Ninguna de las consignas sobre la CSJN importa al electorado pero sí la posibilidad de consolidar una baja de la inflación y defender en lo posible el nivel de actividad, para lo que se precisan recursos, no fantasías.
La consecuencia de todo esto, al transcurrir la 1ra. quincena de enero, es que la economía de Sergio Massa vive momentos de alguna confusión porque al cambiar la agenda, él tendrá que volver a improvisar, cuando los agentes económicos, quienes ya han felicitado la capacidad del ministro para tapar agujeros, imaginar escenarios y luchar contra imprevistos, sin embargo exigen el paso siguiente, que consiste en la consolidación de los progresos. Aquí surge una pregunta enorme:
Luego de este fracaso con lo de la CSJN ¿quién definirá la agenda y las acciones del FdT en el año electoral? Luego de este fracaso con lo de la CSJN ¿quién definirá la agenda y las acciones del FdT en el año electoral?
La respuesta es importante, cualquiera sea, porque el arranque del año electoral exhibe una fragmentación en términos de precandidatos, sin que ninguno prevalezca en forma definida entre los electores.
Todos los interesados se encuentra en niveles de vulnerabilidad, todavía. En ese caso, el funcionamiento de las fuerzas partidarias que sostienen el anhelo electoral, tiene una importancia mucho mayor a cuando hay precandidatos que ya han logrado el despegue de su ambición.
Es evidente que el período extraordinario de sesiones legislativas está muy cerca de fracasar. También es obvio que el temario se encuentra trastabillando por el suicidio de la ofensiva contra la CSJN. ¿Es posible que Massa logre rescatar del naufragio su porción de iniciativas? Y si esto no fuese posible, ¿Cuál es el Plan B del ministro de Economía? Los agentes económicos quieren saber de qué se trata.