A 20 minutos del final, las apuestas estaban 19 a 1 en contra de Argentina
En pleno cooling break de hidratación, los apostadores globales no creían en una improbable remontada. Quien apostó entonces US$ 100 se llevó US$ 1.900.
Dentro de la cancha, la instancia fue dramática, Lionel Scaloni les pedía a sus jugadores un último esfuerzo pero, fuera del rectángulo mágico casi todas eran certezas: Argentina ya no era la candidata a ganar porque la enorme mayoría de las apuestas estaban del lado de Egipto.
