Además habría resaltado un pedido que Juez le comentó haberle efectuado al magistrado Juan Carlos Maqueda, miembro de la Corte Suprema de la Nación, solicitándole a la jueza federal María Romilda Servini de Cubría la detención de Kammerath.
La denuncia fue efectuada por Eusebio Lazo, ex empleado de las empresas Personal Post y Radio Express ubicadas en la ciudad de Buenos Aires de propiedad del mencionado Alvarez, las que quebraron sin abonar la correspondiente indemnización laboral. Según el relato de Fernández Supera, quien también trabajó en las mismas empresas, fue invitado a «fogonear» la causa por la investigación de Radio Aviso para «ganarse unos pesos».
Ante el requerimiento del dinero que pretendía, el testigo solicitó 80.000 dólares de una deuda proviniente de la hipoteca de su casa, lo que -según su relato- fue calificado como excesivo por Juez y su comitiva, ofreciendo a cambio un puesto de trabajo que le daría el presidente Néstor Kirchner, fracasando la negociación. El testigo entregó los casetes que contienen las grabaciones telefónicas de conversaciones con el denunciante Lazo, en las que le propone la cita y los motivos de la entrevista.
Acompañado por el abogado Mariano Rodríguez, el testigo abandonó rápidamente los Tribunales Penales señalando que temía por su vida en una actitud esquiva a la prensa que lo aguardaba. Según el relato brindado al fiscal Amayusco, el testigo contrató el estudio jurídico Moreno Ocampo de la Capital Federal, para efectuar las grabaciones de las conversaciones telefónicas agregando al expediente un recibo por 400 pesos.
El estudio en cuestión consultado por LA MAÑANA negó haber participado en la investigación, admitiendo que Fernández Supera pidió un presupuesto sin concretar el servicio.