Ambos construyeron la provincia mejor administrada en lo económico-financiero, y lograron resistir todos los intentos para derrotarlos: Carlos Menem y Néstor Kirchner lo intentaron una y otra vez, sin éxito.
Además, ellos se ufanan de haber promovido un abanico de nuevos dirigentes que gestionan la provincia.
“La alternancia es buena”, dijo Adolfo, para explicar el paso al costado de la familia que ejerce el poder en aquella provincia desde hace tres décadas.
Adolfo pasó por Córdoba para realizar contactos en el marco de la campaña presidencial de su hermano, y dijo que él y su hermano cumplieron un ciclo al frente de la provincia vecina y que no apoyarán a ningún candidato determinado para sucederlos.
Acerca de los posibles postulantes oficialistas para gobernar San Luis evitó dar nombres, aunque aseguró que hay varios candidatos que pueden ganar.
El oficialismo sanluiseño enfrentará en 2011 a una oposición unida, encabezada por la UCR y en la cual se integra también el kirchnerismo. (¿No es notable que UCR y Frente para la Victoria vayan juntos en Neuquén y en San Luis?)
El candidato opositor es el radical José Luis Riccardo, rector de la Universidad Nacional de San Luis, quien ganó la interna de su partido y potenció su imagen.
Alberto Rodríguez Saá, actual gobernador de San Luis, es presidenciable por el Frente Compromiso Federal, formado por los partidos Es Posible, País, Ucedé, Movimiento de Jubilados y Desocupados y fuerzas provinciales.
En Córdoba esa alianza no se constituyó, por lo que sus socios tienen libertad de acción de cara a las urnas de agosto, cuando serán los comicios provinciales en esa provincia.