Lo que dejó 2003: Un año movido para Latinoamérica
El ALCA en el centro de la discusión
El ALCA en el centro de la discusión
La políticia Latinoamericana tuvo sin dudas un denominador común: las discusiones por el ALCA, el área de libre comercio de Las Américas.
La propuesta de la Argentina tiene que ver con una postura de 4+1, vale decir una negociación desde los cuatro países del Mercosur con USA, propuesta que el ministro de economía Roberto Lavagna se adjudicó como propia. Tanto Kirchner como el canciller Rafael Bielsa coinciden con esta postura.
Se multiplicaron las protestas en contra y el ALCA se transformó en otra de las banderas de los grupos piqueteros tales como el MTD Aníba Verón, la Coordinadora de Organizaciones Populares Autónomas (COPA), al que se le unieron las Madres de Plaza de Mayo y diferentes asociaciones campesinas de todo el país. La Iglesia se pronunció también en contra del bloque.
Los ojos puestos en Bolivia
Lo que comenzó como protestas aisladas por la exportación del gas significó el principio del fin del gobierno de Gonzalo Sánchez de Losada. El país estuvo semiparalizado a fines de septiembre, con pérdidas en los comercios por US$ 8 millones, varios muertos y cientos de heridos.
Los principales activistas de la oposición fueron el líder cocalero Evo Morales y el izquierdista Felipe Quispe. En Buenos Aires, la comunidad boliviana se hizo sentir con concurridas marchas en las que coreaban "Goni asesino", refiriéndose a las muertes de los manifestantes causadas por la represión de esos días. (Se habla de más de 200)
Finalmente y tras intensas jornadas de protesta y violencia, Gonzalo Sánchez de Losada renunció para dejar paso al intelectual Carlos Mesa, quien gobierna el país en la actualidad.
Venezuela y los "firmazos"
El pueblo venezolano tuvo un año caracterizado por los "firmazos" una técnica que la OEA calificó como un "verdadero ejemplo cívico.
Tanto el gobierno de Hugo Chávez Frías como sus opositores apelaron al recurso. El primero para revocar a 38 diputados opositores y la otra para lograr que 2,4 millones de venezolanos (el 20% de la población inscrita en el Registro Electoral Permanente) se pronuncien contra Chávez.
Los resultados no se sabrán hasta dentro de un tiempo ya que el proceso de autentificación de las firmas es lento y burocrático.
Chávez se ha enfrentado durante este año varias veces con el gobierno chileno, por la salida al mar de Bolivia ya que dijo varias veces públicamente que deseaba poder bañarse en playas bolivianas lo que enfureció al gobierno de Ricardo Lagos.
Los otros países
En México la nota distintiva fueron las protestas por la reforma eléctrica que impulsa el presidente Vicente Fox Quesada. Mientras tanto Brasil estrena su primer año con un Lula cada vez más tirado a la derecha a pesar de haber llegado a la presidencia mediante una coalición de partidos de izquierda.
Chile cerró el año celebrando el índice de desempleo más bajo en diez años, de un 8.1% y Paraguay estrenó presidente ya que el 15 de agosto asumió Nicanor Duarte Frutos, en reemplazo de Luis González Macchi.
La relación entre Argentina y Uruguay sufrió nuevos altibajos, sumados al episodio en el que Jorge Battle llamó "chorros" a los argentinos y pedió disculpas a Duhalde. Hace pocas semanas hubo cruces entre ambos gobiernos ya que los charrúas se sintieron ofendidos porque K fue a ese país y visitó al líder opositor, Tabaré Vazquez. La Casa Rosada además rechazó en envío de un ex militar acusado de represor a la embajada de ese país.
En Perú el vicepresidente Raúl Diez Canseco fue protagonista de un verdadero escándalo por beneficiar al padre de su novia en un negocio relacionado con el Aeropuerto de Lima. Esto se sumó a la inestabilidad que caracterizó al gobierno de Toledo durante todo 2003.
Ecuador culmina el año con convulsión ya que a un año de haber asumido su cargo 20% de la población quiere la renuncia del presidente Lucio Gutiérrez y un 65% desaprueba su gestión, tras casi un año en el cargo. Reconocen que ha mejorado la economía pero dicen que el gobierno "es muy corrupto". Se viene un año duro ya que el Frente Popular de Ecuador (FP), que agrupa a varios sindicatos del país, organizaciones de estudiantes, profesores y campesinos, convocó a movilizaciones "combativas" a partir del próximo 7 de enero, para exigir la renuncia al presidente.