Juan Pablo Cafiero en lucha contra la inseguridad
El ministro de Seguridad bonaerense, Juan Pablo Cafiero, centró hoy el problema de la inseguridad en "romper el pacto" entre la policía y la dirigencia política corrupta.
El ministro de Seguridad bonaerense, Juan Pablo Cafiero, centró hoy el problema de la inseguridad en "romper el pacto" entre la policía y la dirigencia política corrupta.
"La corrupción aumenta en la medida que aumenta el pacto entre la política y la policía" sostuvo el ministro en el marco de la intervención de la Gendarmería en el patrullaje del Gran Buenos Aires.
Cafiero garantizó que "el control de la policía lo debe asumir la política, en línea con la reforma Arslanián que devolvió los mecanismos de control de la policía a la política".
"La corrupción policial es sinónimo de inseguridad, incluso agravada porque el representante de la ley es quien comete el delito entonces la indefensión del ciudadano es absoluta", planteó el ex legislador.
En cuanto al ex jefe de la bonaerense Alberto Sobrado, despedido del cargo por poseer cuentas bancarias en el exterior sin denunciarlas, el ministro de Seguridad señaló que "cuantos Sobrado haya, van a ser separados de la fuerza, esa es la garantía".
Además adelantó que la vía para esta nueva purga de la bonaerense será "la institucional: asuntos internos, investigaciones y tomografía patrimonial de toda la jerarquía policial".
Cafiero aseguró que "los desarmaderos (de autos robados) no los desconoce ni el poder político, ni la policía ni los vecinos".
Sin embargo, el secretario advirtió que "no todo el tema de la inseguridad empieza y termina en la honestidad policial: el Estado tiene que hacerse cargo de esta situación de inseguridad".
El frepasista contextualizó el problema señalando que en el tema de la inseguridad "la desigualdad social impacta, la extrema marginalidad impacta, el alcoholismo impacta y también la droga pero tenemos más problemas con la venta de alcohol a menores que con las drogas".
Por último, Cafiero estimó que según una estadística "el 60 % de los jóvenes que no trabajan ni estudian a partir de los 12 años comienzan a tomar alcohol".