Las mayores críticas fueron para la escritora argentina, a quien acusó de haber aprovechado el tema de la pareja presidencial para hacerse famosa y lamentó que la periodista viva de vender "basura", pues entonces "le ha de costar trabajo gastarse ese dinero".
Olga Wornat declaró a la prensa mexicana, que hubo presiones para parar la salida del libro, pero, sinceramente, eso pasa en todas partes. Y la presión no es necesariamente levantar el teléfono y decir no sale el libro, digamos que hay presiones indirectas que son más duras que las directas".
La periodista dijo que la presidenta de la fundación Vamos México, en las que habla de los vendavales y las críticas y ofensas injustas contra su familia, "son parte del show, es como se dice, abrir el paraguas antes de que llueva. Marta es una gran showman, tiene una gran intuición para estar siempre en la cresta de la ola y eso es lo que está haciendo".
La escritora se empezó a interesar en Marta a partir de la boda con Vicente Fox. Hace aproximadamente siete meses, firmó contrato con la editorial Grijalbo-Mondadorri, y el 9 de mayo concluyó el libro que empezó a circular el 17.
"Es un libro fuerte, no es de ensayo ni de análisis político, es un libro en el que aparecen los personajes que hacen la vida de la mujer más polémica y controvertida de la historia de México en los últimos tiempos", afirmó la periodista, que habló seis veces con Marta Sahagún, donde tocó los temas más delicados que se iban a incluir.
Después de muchos intentos fallidos de mi parte por entrevistarla, conforme avanzaba en mi investigación, Marta acabó enviándome a dos personas de su entorno más íntimo a conversar conmigo y a ofrecerme un encuentro con la que llaman su jefa. Estas personas me dijeron que estaban enterados de quién era, de los libros que había escrito sobre Menem, y debo reconocer que nunca condicionaron mi trabajo, no me pidieron cuestionario, no me pidieron leer anticipos, nada.
Cuenta Wornat que cuando habló con Marta, ella le dijo: "Seré un libro abierto para ti, no te voy a cerrar ninguna puerta, no me interesa si escribes mal o bien de mí, me interesa que tengas la posibilidad de conocerme, incluso habla con quienes no me quieren, con quienes me critican, habla con todos".
Y la autora señala que, por su parte, le dijo a Sahagún que "no era complaciente con los poderosos y que mi estilo periodístico era un poco ácido y fuerte, y que eso no lo modificaba el hecho de que conociera a la persona".
Wornat es consciente de que su libro será criticado y que se abrirá una nueva polémica por lo que son asuntos privados y públicos, pero dijo que para ella es un problema eterno y ya vivió esa polémica con la biografía de Menem. Debo decir que no hay un manual de periodismo que nos diga hasta aquí se llega. Por ejemplo, hay países, como Estados Unidos, en donde la vida privada de los hombres públicos es pública, y yo creo lo mismo. Los hombres o mujeres públicos no son próceres, no son dioses, son hombres y mujeres de carne y hueso con virtudes y miserias, y la única diferencia es que viven de la plata nuestra, finalizó.