-¿Cómo reaccionaron sus familiares, que imagino no estaban enterados de que Ud. era agente?
-Eso me costó mucho, lo sufrí bastante porque mis primos, mis tíos, mi familia en general no me querían. Además sufrí mucho el desprecio de mis vecinos, los que antes me ayudaban y eran como mi propia familia.
Ahora perdí a mi hijo que está en Miami y dice que no quiere saber de mí.
-Ud. dijo en el juicio que los disidentes eran empleados del gobierno de USA.
-Imagínate que en una reunión tuvimos que plantearles (a los funcionarios estadounidenses) que el dinero no queríamos recibirlo por la Sina (sede diplomática de USA en La Habana) porque corríamos el riesgo de un registro al salir. Entonces les dijimos que nos mandaran el dinero y los equipos a través de una ONG del exilio.
-Pero un empleado no sólo cobra, ¿que tareas les pedían que hicieran?
-Yo estaba especializada en Derechos Humanos. Nosotros les hacíamos un informe cada 3 meses y uno anual que ellos nos mandaban a repartir a otras embajadas como la de México, Uruguay, la Argentina, la Unión Europea y Canadá.
Incluso me encargaron que preparara el informe para la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Además nos pedían informes sobre la situación económica, social y política del país.
-¿Tanta confianza le tenían los estadounidenses?
-Entre la oposición nos decían las "vacas sagradas" porque teníamos pase abierto a la sede diplomática norteamericana y los funcionarios nos visitaban en nuestras casas. Tal es el caso de Elizardo Sánchez, Osvaldo Paya, Vladimiro Roca, Marta Beatriz Roque y yo, Odilia Collazo. Aquí puedes ver el pase abierto que tenía para entrar a la embajada.
-¿Conoció personalmente al jefe diplomático de USA, James Cason?
-Yo fui una de las personas que "tuvo el privilegio" de reunirse con Cason antes incluso de que éste se presentara ante el Ministerio de Relaciones Exteriores. En esa ocasión nos dijo que las puertas de su casa estaban abiertas para que nosotros nos reuniéramos allí.
-¿Durante estos 13 años estableció algún lazo de amistad con otros disidentes?
-Sí, me llevé muy bien con Héctor Palacios, con Osvaldo Alfonso, con Oscar Espinosa, con Marcelo Cano. Siempre me llevé bien con ellos, siempre tuve buena relación humana con todos ellos e intercambiábamos opiniones.
-¿Y cómo se sintió cuando declaró en el juicio contra ellos, no sintió lastima?
-Lástima yo no puedo sentir por ellos porque ninguno de ellos es un impedido físico, no tienen ningún problema mental, su psiquis está bien y ellos sabían bien lo que estaban haciendo.
A ellos tampoco les tembló la mano para pedirle a USA que mantenga las leyes de ajuste, la Torricceli, que se recrudeciera el embargo y muriera mi pueblo. Ellos son espías de los norteamericanos y a mi me tocó ser espía del gobierno de Cuba.
----------------
(*) Corresponsal de la BBC en La Habana, isla de Cuba.