En su momento, Martín Lanatta admitió ante la Justicia ser amigo de Alejandro Giancristóforo, ex mano derecha de Andrés Meiszner, responsable del Registro Nacional de Armas (RENAR) y militante de la agrupación política del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en el partido de Quilmes.
Pero el fiscal Bidone aseguró que "en la causa en sí, no tenemos acreditado de ningún modo la vinculación del jefe de Gabinete con este hecho".
"Es mucho lo que por ahí se dice o que por ahí se elucubra pero nosotros no tenemos ninguna prueba objetiva de que él estuviera vinculado a alguno de los personajes que se mencionan", señaló.
El 13/8 de 2008, los cuerpos de Forza, Bina y Ferrón fueron encontrados en una zanja al costado de un camino en General Rodríguez. Habían desaparecido hacía una semana. Los cadáveres estaban atados con precintos de plástico y colocados boca abajo. Habían sido acribillados a balazos.
La trama de esta investigación se fue complicando a medida que comenzó a hablarse de presuntos vínculos con narcotraficantes mexicanos, aportes a la campaña electoral de Cristina Fernández y venta de efedrina.
La hipótesis que mantiene Bidone es que los tres empresarios fueron convocados el 7/8 del 2008 a una reunión en el hipermercado Wall Mart de la localidad bonaerense de Sarandí.
Allí es cuando desaparecen y, según la investigación, habrían sido llevados a la casa de Cristian Lanatta en Quilmes. El asesinato, siempre según la investigación, habría ocurrido en esa casa. Los cuerpos habrían sido mantenidos en un freezer antes de ser arrojados al zanjón donde se los encontró.