El Muro de Goma: Increíble historia de la Guerra Fría
ROMA (Especial para Urgente24). El 27/06/1980 un avion DC 9 I-TIGI de la compañía privada italiana ITAVIA estaba volando la ruta desde Bologna hacia Palermo. De repente, el aeroplano producido por McDonnell Douglas desapareció de las pantallas de los radares. El fuselaje se cortó en 2 pedazos, 1 de los motores se desprendió y todo cayó al mar Tirreno, a la altura de la isla de Ustica.
El balance fue de 81 víctimas entre pasajeros y tripulación: empezó así una tragedia que en estos días cumplió 30 años y que marcó una de las páginas más negras de la historia de la Republica Italiana.
En esa funesta jornada nació "el muro de goma", una original expresión del periodista Andrea Purgatori que permitió identificar algunas cuestiones:
> mentiras a discreción,
> olvidos,
> fantasías,
> arrogancia.
Todavía hoy hay personas que no se rinden y pretenden conocer la verdad. Es el caso de Daria Bonfietti -presidente del comité que involucra a los parientes de las víctimas-, Andrea Purgatori y algunos otros periodistas que cada año recuerdan que el olvido representa una pérdida de dignidad: un país tiene la necesidad/obligación de conocer la verdad.
La 1ra. versión oficial sobre el accidente se refirió a que el avión estaba en pésima condiciones ya que había sido alquilado a una compañía de las islas Hawaii, y que la estructura del MD había cedido cortándose en 2 partes.
Fue una versión muy curiosa, probablemente producto de que quien la urdió era bastante ignorante y desconocía que Hawaii es un estado de United States of America. Es decir: las regulaciones y reglamentaciones en seguridad aérea son severas.
ITAVIA era la única compania aérea privada italiana y la tempestad mediática que la cruzó la hizo cerrar de inmediato.
Años de investigaciones -gracias a magistrados que no se rindieron a una hipótesis bastante fantasiosa- empezaron a revelar la verdad, apartada de aquella versión tan curiosa.
En los cuerpos de las víctimas que fueron encontrados y en la estructura del avión, descubierta a 3.500 metros de profundidad y rescatada recién en 1987, se identificaron partículas de TNT y T4, 2 terribles explosivos, en proporciones compatibles con el uso de dispositivos militares.
Es más: en la 2da. búsqueda, realizada en 1991, cerca del fuselaje se encontró un tanque que habia sido desenganchado de un avion de la US Navy o USAF (se pudo descubrir su pertenencia debido a los códigos) en fase de combate.
De repente, todo el asunto se complicó y los magistrados chocaron con
> 'olvidos' de gente que trabajaba en los radares,
> faltantes de páginas de cuadernos donde debía registrarse la actividad aérea,
> desaparición de grabaciones correspondientes al día del accidente y
> ausencia de comentarios de los radaristas, habitualmente grabadas en automático.
Todo eso terminó provocando más y más preguntas acerca de qué había ocurrido al DC 9.
En particular se descubrió que la empresa que en 1987 se ocupó del rescate de los fragmentos del avión estaba conectada con el servicio estatal de espionaje de Francia… y por eso el tanque no fue encontrado... hasta 1991.
Se multiplicaron las investigaciones periodísticas y oficiales que, en este ámbito, produjeron mas de 1,5 millón de páginas y algo así como 300 demandas, pero la realidad es que cada nota, artículo o búsqueda de la verdad terminó en un silencio absoluto.
Ni siquiera una obra teatral y varios libros de investigación dedicados a la tragedia pudieron conmover a los responsables de lograr el avance en el conocimiento de la verdad.
A eso se refiere el "muro de goma" de Andrea Purgatori.
En 1988, un programa de la RAI, Telefono Giallo, recibió una llamada anónima de una persona que se identificó como operador de radar quien afirmó que él estaba de servicio cuando ocurrió el accidente y que, junto a otros colegas, vieron cómo la señal del DC9 había desaparecido en forma anómala. En su relato agregó que el día después, el comandante de la estación de radares, administrada por la Fuerza Aérea italiana había ordenado "callarse la boca" sobre lo sucedido.
Desde entonces comenzó a elaborarse otra hipótesis, más asombros : esa noche el cielo estaba repleto de señales que indicaban que se estaban usando rutas muy cercana a la del avión de ITAVIA. Se trataba de aviones militares. Entonces surge otro dato que ahora sí puede vincularse: 18 días después del accidente fueron encontrados restos, en la montañas calabresas de la Sila, de un avion de combate MIG de bandera libia.
La información oficial fue que el accidente acababa de ocurrir pero la autopsia practicada al cadáver del piloto reveló que muerte había ocurrido entre los 18 y 20 días antes.
El rompecabezas puede adivinarse, desacreditando la versión oficial Nº2 que habían deslizado las autoridades italianas cuando se desvaneció la de Hawaii: que había sucedido una explosión por una bomba ubicada cerca de un toilette del DC 9.
En verdad, la versión ya estaba muy golpeada cuando, al recuperarse los restos del DC 9, el toilette estaba intacto.
Por lo tanto, cabe especular, reuniendo toda la información disponible:
1. En aquel entonces el presidente libio Muammar al-Gaddafi era algo así como el 'enemigo público Nº1' de varias potencias occidentales, que lo acusaban de financiar al terrorismo, en especial luego del atentado de Lockerbie, cuando cayó un Jumbo de Pan American.
2. Los servicios de inteligencia occidentales tuvieron la 'filtración' de que al-Gaddafi o su Nº2, Abd al-Salam Jallud, viajaba desde Trípoli a Varsovia para firmar acuerdos comericales entre Libia y Polonia. Hubo un acuerdo para 'borrar' del mapa a al-Gaddafi.
3. El portaaviones francés Clemenceu, que se encontraba en la zona, envió a sus aviones detrás de un MIG libio -que probablemente era parte del sistema de seguridad de al-Gaddafi o un 'señuelo', aunque los europeos creyeron que era el avión que transportaba el jefe libio-, dispararon sus misiles y uno de ellos impactó, accidentalmente, en el DC 9 de ITAVIA, que sin saberlo había ingresado a una zona de combate.
Ahora los magistrados italianos quieren interrogar a militares estadounidenses y a quienes fueron responsables de la fuerza aérea italiana aunque, todavía "el muro de goma" sigue funcionando porque en nombre del secreto militar puede ocultarse todo.
Ya en 1999 el juez Roario Priore (quien ingresó en 1985 a los archivos del Servicio para la Información y la Seguridad Militar, cuando investigó el atentado contra Juan Pablo II), afirmó: "El accidente ha ocurrido a causa de una accion de intercepción y el avion ha sido abatido adentro de una accion de guerra aérea, guerra de hecho no declarada".
El 10 de enero de 2007 el juicio sobre el caso de ITAVIA terminó con una sentencia negativa, y parecía que el 'misterio' había quedado a resguardo militar... hasta que, 1 mes después, el presidente de la República Italiana 1985 - 1992, Francesco Cossiga, confirmó al periodista Gianpiero Marrazzo la pista del atentado contra al-Gaddafi, hecho del cual fue informado por personal militar.
Cossiga había sido ministro de Interior desde 1976 a 1978, cuando renunció por la crisis que generó el asesinato de Aldo Moro. Pero se recompuso rápidamente y fue jefe de gobierno o 1er. ministro desde 1979 hasta 1980, cuando tuvo que renunciar por escándalos de corrupción política que llegaron a afectar al gobierno y le obligaron a retirarse de la política durante un tiempo.
Cossiga era el Nº1 del Ejecutivo italiano (la Presidencia es un cargo formal) cuando ocurrió la tragedia. ¿Por qué él autorizó las hipótesis falsas que elaboró el Estado italiano para ocultar aquel 'secreto' de la Guerra Fría?
Obviamente la investigación se abrió de nuevo y a 30 años del hecho, el Gobierno francés se declara abierto a colaborar para descubrir la verdad... si Italia lo pide.
Pero hasta ahora los gobernantes italianos no se lo han pedido. Así, continúa "el muro de goma", con 81 muertos encima, además de 12 muertes de militares involucrados en el asunto, todas sospechosas.
El comité que reclama la investigación solicita enviar un correo electrónico a las embajadas de USA, Francia y Italia, con el siguiente texto: "Quiero conocer la verdad sobre el accidente de Ustica del 27 Junio 1980".
Ellos afirman que así, por lo menos, se ejecutará un acto de dignidad en memoria de los muertos.
