Los riesgos del 'sexo escandaloso'
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Michael Krug y Nicole Kühn alquilaban un pequeño departamento en la ciudad alemana de Zwickau. La joven pareja (ambos cuentan con 25 años) compartían la vivienda con sus 2 hijos, de 4 años y 4 meses respectivamente.
Michael, Nicole y los niños deberán abandonar la vivienda el próximo 15/4 ya que su propietario ha decidido desalojarlos. ¿Debía la pareja meses de alquiler? No. ¿Utilizaban la locación para actividades ilícitas? No.
El desalojo se produce a raíz de las reiteradas quejas de los vecinos que ya habían presentado 15 denuncias formales en contra de la joven pareja. ¿Eran malos vecinos Michael y Nicole? No.
Entonces, ¿por qué el dueño decidió expulsar a esta pareja de alemanes a raíz de las quejas de los vecinos?
Resulta que mientras Michael y Nicole mantenían relaciones sexuales, el volumen de los ruidos era de tal magnitud que escandalizaba a sus vecinos, según informó el diario local Bild.
"Obviamente hacemos más ruido que otros cuando tenemos sexo; pero es porque nuestras relaciones sexuales son muy buenas y duran mucho, las disfrutamos muchísimo", dijo al respecto Nicole.
"La frecuencia y el desproporcionado volumen de sus gritos y gemidos se perciben en toda el edificio, y como perturbación de la paz ya no resultan tolerables", justificó a la pareja el propietario del inmueble la decisión de desalojarlos.
No es el único caso y las penalidades pueden ser aún peores.
En enero, la inglesa Caroline Cartwrigth, de 48 años, fue sentenciada a 8 semanas de prisión por gritar como una posesa durante sus relaciones sexuales.
La condena no se hará efectiva si consigue reprimir durante un año su furia sexual en decibeles. Así se lo ha hecho saber la jueza del caso, que ha afirmado: "He escuchado una grabación del ruido que usted hace y entiendo que sus vecinos estén perturbados y contrariados. Además, está muy claro que no hace usted ningún esfuerzo por callarse".
Recientemente una encuesta reveló que más de dos tercios de residentes en Nueva York oyen a sus vecinos cuando hacen el amor, aunque casi nadie se queja de los ruidos. Se trata de un sondeo del sitio en internet brickunderground.com difundido en febrero.
Un 68% de entre 407 neoyorquinos encuestados respondieron que los tabiques de la vivienda no les impedían escuchar a sus vecinos cuando mantenían relaciones sexuales, según el sondeo de esa website, que ofrece información y asesoría a propietarios de viviendas.
Un 60% de encuestados respondió que escuchaban habitualmente golpes en esos momentos y un 56% gemidos, en tanto que un 28% respondió que solían escuchar gritos y un 23% otro tipo de ruidos.
Preguntados acerca de cómo se sentían ante ello, un 26% respondió que les resultaba indiferente, mientras que un 16% afirmó que les excitaba; a un 19% les molestaba y a un porcentaje similar les hacía sentir celos, al tiempo que a 11% les disgustaba y a un 9% les hacía sentirse preocupados.
El sondeo, del que se hacen eco hoy algunos medios informativos locales, reveló sin embargo que un 89% de los neoyorquinos encuestados nunca se quejaron ante los encargados del inmueble o a los vecinos que causaban tales ruidos durante sus relaciones sexuales.
"Estaría temerosa de que ellos podrían quejarse de mí", afirmó una mujer joven residente en el sur de Manhattan que participó en la encuesta, según los autores del sondeo.
Un 46% de los neoyorquinos sondeados manifestó escuchar a sus vecinos haciendo el amor en medio de la noche y un 26% al atardecer.
