Nobleza obliga: Acerca de Vitobello y Pérez Tognola
CIUDAD DE BUENOS AIRES (
El martes pasado, con el título "El entorno logra un puesto en la Justicia", se publicó una nota que daba cuenta de la designación de la ex esposa del funcionario responsable de la Oficina Anticorrupción (Julio Vitobello) como jueza de la Cámara Federal de la Seguridad Social.
El artículo formula una serie de singulares afirmaciones.
> "La designación de Pérez Tognola se oficializó en el Boletín Oficial el 24 de julio pasado, nueve días después de que se conociera la declaración jurada de 2008 que presentó la Presidenta";
> "Vitobello llegó al gobierno nacional de la mano de Alberto Fernández, pero cultivó una relación estrecha y personal con Néstor Kirchner (...) fue el jefe de la SIGEN (…) su paso por el cargo dejó el sello inconfundible de su estilo: de las 1.191 auditorías que debía realizar en el año, difundió apenas el resultado de 132 (…) El primer cargo electivo que logró fue en 2002. Llegó a la Legislatura porteña en la lista de Domingo Cavallo junto a su amigo Fernández y a la actriz Elena Cruz (…). Cuando Fernández saltó del cavallismo al incipiente kirchnerismo del Grupo Calafate, Vitobello se fue con él. No hizo lo mismo cuando el ex jefe de Gabinete abandonó el gobierno. Al contrario".
Así presentados los hechos, el artículo induce a pensar que Vitobello, un funcionario complaciente con el poder, ha pactado la designación de quien fuera su esposa a cambio de no indagar en el crecimiento patrimonial de la Presidenta.
El anónimo autor de la nota hasta se anima a sostener que el nombramiento de Pérez Tognola "ratifica que este funcionario (Vitobello)… no avanzará en la investigación de causas judiciales que comprometen a hombres y mujeres que reportan al matrimonio presidencial".
Aunque no es domingo, me dispuse a escribir estas líneas porque en esa nota yo aparezco mencionado y porque fundamentalmente conozco a las personas sobre las que se siembran sospechas. Siendo así, advierto que sobre la base de algunos datos ciertos se ha construido un escenario falaz.
Victoria Pérez Tognola lleva más de 35 años de carrera en la justicia laboral. Reconocida por sus condiciones profesionales, es en la actualidad jueza federal en la seguridad social. Accede a un tribunal superior como consecuencia de haber quedado ternada en primer orden tras el concurso de oposición y antecedentes que sorteó en el Consejo de la Magistratura.
Julio Vitobello es un hombre de bien. Tiene una cordial relación conmigo, con Kirchner y con centenares de personas más. Es falso que no haya difundido las auditorías de la SIGEN mientras estuvo a cargo de ese organismo. Tan falso como que su actual condición funcional haya influido en el hecho de que su ex mujer acceda a la Cámara Federal de la Seguridad Social. No dudo de que también acabará siendo falso que alguna circunstancia impulse a Vitobello a dejar de hacer lo que por sus propias funciones le corresponde.
Algunas aclaraciones finales. Cuando conocimos que Elena Cruz era parte de nuestra lista, reclamamos a la Justicia Electoral su marginación. No fuimos oídos. Ella ocupó una banca en la Ciudad cuando un número muy importante de legisladores que conformaban la misma lista (Pimpi Colombo, Jorge Srur, Guillermo Oliveri, Marta Oyhanarte, Julio Vitobello y yo) renunció en mayo de 2003 para cumplir funciones en el gobierno nacional.
Algo más. El Grupo Calafate fue fundado en 1997, mucho antes de la elección de 2000 en la que alcancé mi banca de legislador porteño. En esa ocasión yo ya militaba cerca de Kirchner y participamos en ese frente electoral como miembros del peronismo que acompañaba a Eduardo Duhalde, no como cavallistas.
Por último, cuando renuncié a la Jefatura de Gabinete Vitobello no me acompañó con su dimisión. Eso es cierto. Pero no había ninguna razón para que lo hiciera.
