ver más

Mamá, yo quiero ser camionero

En la Argentina, nadie tiene poder como los camioneros. Hasta los Kirchner le temen a Hugo Moyano. Además, nadie gana salarios como los afiliados al Sindicato de Camioneros. Los argentinos que se capacitan, nunca alcanzarán los niveles de los camioneros. En el pasado, la ambición de un padre era que, en nombre de la movilidad social, su hijo fuese médico o abogado, y lo llamaran "doctor". En el siglo 21, la ambición de todo padre es que su hijo sea camionero porque sabe que le irá mejor que al promedio.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La ciudad amaneció repleta de bolsas de basura que no fueron recogidas por los trabajadores de las empresas concesionarias porque el sindicato de camioneros declaró el "trabajo a reglamento" en demanda de mejoras salariales.
El dirigente del sindicato, Pablo Moyano, hijo de Hugo Moyano, aseguró que no se trata de un paro, sino de "trabajo a convenio", pero no se entiende la diferencia porque la ciudad amaneció sucia.
El sindicalista denunció  que los trabajadores del sector no cobraron sus sueldos completos y acusó al jefe de gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, por no intervenir ante las empresas concesionarias.
Moyano exige que el ajuste salarial de los camioneros lo pague el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y a los Moyano no les importa que el servicio de recolección de residuos sea muy oneroso para la Ciudad (en la ecuación de costos es clave la estructura salarial que plantean los camioneros como costo-básico a las empresas concesionarias).
Precisamente en muchos municipios del interior del país (a partir de un caso piloto que planteó Fernando Gray cuando llegó a la intendencia del partido bonaerense de Esteban Echeverría) se planteó el final de la concesión del servicio porque si los trabajadores municipales hicieran ese trabajo, el costo es bien diferente que si estuviesen encuadrados en el Sindicato de Camioneros.
Por supuesto que los Moyano embistieron contra esa posibilidad.
Es positivo que todos los trabajadores ganen de acuerdo a su esfuerzo pero es complicado ir más allá de lo que permite el ciclo económico y la cadena de precios relativos. Pero Moyano, al igual que Kirchner, creen que lo importante es la voluntad.
Y Pablo Moyano, el primogénito de Hugo, es ejemplo de ello: sin estudios ha logrado una prosperidad notable solamente porque por el atributo de ser el hijo de Hugo.
Pablo no es el único hijo sindicalista del secretario general de la CGT, pero no todos los argentinos pueden ser hijos de Moyano. Por eso la mayoría tendrà que conformarse con intentar ser camioneros. Eso sí: habrá que ver cómo funciona el resto de la economía, que hoy día subsidia a los camioneros.
Pablo aclaró que "hasta que no llame Macri" no se dará marcha atrás con la medida y anticipó que esta noche (lunes 07/09) podrían volver a "realizar la recorrida caminando y no corriendo" por lo que la Ciudad volvería a amanecer con más basura en sus calles.
En verdad, los camioneros no van corriendo sino caminando. Y anoche fueron en cámara lenta, no caminando. El resultado se encuentra a la vista. 
Todo esto ocurre en el Día del Trabajador Metalúrgico, y es difícil no realizar la comparación: en el siglo 21, el Sindicato de Camioneros tiene el poder que en los años '60 y '70 tenía la Unión Obrera Metalúrgica, aunque para muchos Hugo Moyano, al frente de la expansiva Federación Nacional de Trabajadores Camioneros y Obreros del Transporte Automotor de Cargas, Logística y Servicios, tiene más influencia que la que tuvo 'el Lobo' Augusto Timoteo Vandor, aunque aquel tuvo que lidiar con el gobierno cívico-militar de la Revolución Argentina, y éste convive con un gobierno filo-peronista.
A Vandor, le sucedieron, como referentes de los metalúrgicos, José Ignacio Rucci, quien desde Villa Constitución llegó a secretario general de la Confederación General del Trabajo y 'mano derecha' de Juan Domingo Perón; y el tesorero de la UOM ascendido a secretario general, Lorenzo Miguel, también jefe de las 62 Organizaciones Peronistas.
Hugo Moyano no se plantea una sucesión pero es obvio que ubicó a su propio hijo mayor como heredero posible.
Pero la importancia de los metalúrgicos en los '60/'70 era la expresión de una sociedad argentina que apuntaba a una industria manufacturera que posibilitara el ascenso social: de peones rurales a trabajadores metalúrgicos para que sus hijos fuesen técnicos y universitarios.
Ese proceso fue interrumpido, y hoy día la expresión del éxito en el trabajo sindicalizado es el camionero, un personal no calificado, insertado en el escalón inferior de la actividad de servicios pero que ha conseguido una mejora salarial superior al promedio en base a una colisión permanente contra los empleadores (de la Federación Argentina de Etnidades Empresarias del Autotransporte de Cargas), aprovechando la relación de Moyano con los Kirchner.
En la Argentina del 'modelo productivo' que proclaman los Kirchner, los camioneros se encuentran mejor remunerados que la mayoría de los trabajadores ingresados a la 'cadena productiva', definiendo un perfil de economía antiproductiva.
Pero esas son consideraciones que no le importan al argentino promedio, que hoy día solamente ambiciona... que haya más camioneros en la familia.

Más Leídas

Seguí Leyendo