Entrevista a una escort de lujo: Sexo por dinero… hasta que el cuerpo aguante
MADRID (Terra Mujer) - Aunque había oído hablar de la prostitución de alto standing, me muevo lejos de los ambientes de lujo y nunca había tenido la oportunidad de conocer a alguien que ejerciera dicha profesión. Pero gracias a este reportaje he conocido a Bodydulce, una chica educada, culta y muy guapa, que me ha abierto las puertas de su mundo para hablar de fortunas, servicios y sentimientos.
Meretriz, prostituta, cortesana, dama de la noche… son algunos de los calificativos más light para designar la profesión más antigua del mundo. Pero hablando con bodydulce, su nombre de batalla, nadie se podría imaginar que se dedica a alquilar su cuerpo para satisfacer los instintos sexuales del género masculino…, eso sí, de alto standing.
Bodydulce es una chica de 23 años, que habla dos idiomas y conoce varios países por su antigua profesión de modelo, "aunque no he tenido mucho tiempo para conocerlos en profundidad", se lamenta. Se embolsa una cifra inimaginable para todos los ‘mileuristas’ (que son muchos) de nuestro país. Por su cama han pasado deportistas, ejecutivos, famosos y algún torero (¡qué morbo!), pero sobre todo gente anónima… y con ‘parné’. Clientes de altísimo nivel a los que en ocasiones se permite el lujo de decir ¡NO! Prostitución con glamour.
Su máxima es la discreción. Se trata de ser y no parecer. "En el mundo en el que yo me muevo no hay una presencia estándar. Si mi cliente no manifiesta ninguna preferencia en la cita telefónica, voy vestida y arreglada con discreción. No me suelo maquillar apenas y mi ropa no llama la atención. Me pongo como me gusta verme". Generalizando, se suele decir que a las putas se las ve venir, "no es mi caso, pero entiendo que la gente se forme una imagen idealizada por lo que ve en la calle o en las películas".
Una decisión tomada con total libertad
Bodydulce llegó a esto como suelen suceder las cosas, por casualidad. "Tenía una amiga de la Universidad que era amante de un señor casado y que le ayudaba económicamente. Ella disfrutaba con aquel hombre y pensé que yo podría hacer algo parecido, pero en plan profesional. Me gusta mucho el sexo y tengo un físico que me permite tener clientes de alto poder económico. Lo probé y decidí libremente que esa sería mi profesión, mientras mi cuerpo siga atrayendo a los hombres".
Gracias a sus encantos bodydulce gana mucho dinero, pero gasta lo justo parta vivir bien. "No vivo con lujos. Cuido mi vestuario como muchas chicas de mi edad. No es necesario llevar modelos de alta costura para ir guapa, eso es un error. Apenas gasto en cosméticos o ropa. No tengo coche y vivo en un piso ‘normalito’. Todo por dos motivos, no debo aparentar lo que soy y necesito ahorrar para cuando no sirva para esta profesión y a este nivel". Nada de despilfarrar el dinero… "no me gustan los esnobismos. Disfruto de los placeres más simples".
¿Y por qué boydulce? "Es una historia un poco enrevesada. Mi padre me llamaba cariñosamente ‘dulce’ y los amigos me decían ‘cuerpo’ cuando me veían desfilar. Y ‘cuerpo’ derivó en ‘body’ como apodo. Resumiendo, me quedé con una mezcla: ‘bodydulce’".
Muchos son los tipos ricos que contratan a estas mujeres para conseguir sexo discreto y compañía de lujo. Lo que significa que no hace falta acostarse con muchos hombres al día para conseguir un buen sueldo. "Con dos o tres clientes a la semana me sobra". Más si se va por libre y los beneficios son para una sola. "Trabajo por mi cuenta. En la prostitución de lujo se puede trabajar de dos formas, o bien con agencia/representante, o bien por libre, es decir, vas llenando tu agenda con el antiguo método del ‘boca-oreja’. A mí me funciona bien así".
Una Geisha a la europea
Ésta es mi visión de la prostitución de lujo. Una mujer de compañía, discreta y culturalmente preparada que mantiene sexo con señores de alta posición. Pero a bodydulce no le gusta nada mi símil. "No, no tiene nada que ver. Una geisha no es una prostituta, es un error muy habitual entre los occidentales pensar eso. Las geishas se entrenan toda la vida para servir a los hombres en todo menos en el sexo. Lo que pasa es que las que son prostitutas de verdad usan el reclamo de la estética geisha para atraer a los clientes extranjeros".
Yo siempre pensé que a las geishas se las preparaba también en el arte de las prácticas amatorias… "En cualquier caso -continúa explicándome bodyducle-, es cierto que una prostituta de lujo debe ser correcta en las formas aunque sin exageraciones. Creo que la naturalidad también es una virtud. No obstante, también es a gusto del cliente. Si quieren que sea una dama de compañía para un evento importante, me sofistico lo que haga falta".
