El ‘Cordobazo’ , una muestra de un sindicalismo que ya no existe
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). "La diferencia con el sindicalismo de hoy es que los sindicatos y sus dirigentes tenían la concepción de ser realmente un contrapoder, es decir, la acción en la sociedad no se limitaba a la negociación de salarios o administración de un servicio como puede ser el de salud. Se daba una postura política de enfrentamiento a los representantes del sistema. Era un contrapoder social reformista, no revolucionario, con un contenido que hoy carecen los sindicatos porque indudablemente han resignado la condición de contrapoder".
La definición Lucio Garzón Maceda, uno de los ideólogos del Cordobazo, deja en claro las diferencias entre lo que fue Agustín Tosco y lo que es Hugo Moyano.
Moyano acaba de dar una acto en conmemoración del 40º aniversario de los sucesos ocurridos en la capital cordobesa, con un discurso de campaña a favor del kirchnerismo, o sea del Gobierno Nacional.
"Hoy la lucha se da en las urnas", señaló el líder de los camioneros.
"Votemos un proyecto nacional y popular, sigamos recuperando la dignidad de los trabajadores", remarcó Moyano en el acto realizado en Vélez Sársfield y 27 de abril, donde estaba la sede local de la organización gremial.
¿Pero cuánto tuvo que ver el peronismo y la CGT 'tradicional' en la revuelta del 29 de mayo de 1969? Según distintas fuentes históricas, la protesta obrero-estudiantil que invadieron las calles cordobesas y que significó un antes y un después en la historia política de la Argentina tuvo al sindicalista de izquierda Agustín Tosco como su principal impulsor. Tosco no era peronista, lideraba el sindicato Luz y Fuerza local y había fundado un ala disidente de la Confederación General del Trabajo, la CGT de los Argentinos.
El 'Gringo', como se lo conocía, se definía como un marxista independiente. Según consigna Wikipedia, aunque Tosco poseía vínculos con el PC y sobre todo con el ERP nunca se afilió a partido alguno, y sostenía ciertos matices que lo diferenciaban de los dos grupos mencionados.
¿Cuál fue el rol del peronismo? Según cuenta Garzón Maceda en una entrevista concedida al diario Clarín, el Cordobazo quedó en la historia más reivindicado por la izquierda que por el propio peronismo "porque no entraba dentro de lo que era la estrategia del sindicalismo sobre todo frente a la aparición del otro sujeto que es la juventud en armas en el 71, 72. Entonces hay una actitud conservadora, digamos, en el sindicalismo peronista en no reivindicar el Cordobazo porque implicaba de alguna manera darle un contenido o un marco favorable a lo que era la expresión de la juventud".
Los otros impulsores del Cordobazo furon el sindicalista del Smata de Córdoba, Elpidio Torres y de la UTA, Atilio López. A Torres se lo relacionaría después con la idea que apoyaba otro referente de la CGT, Augusto Vandor, la de "un peronismo sin Perón". A Vandor se lo apodó el 'Lobo' y Torres, en Córdoba, se había ganado el sobrenombre de 'Lobito'.
A Tosco le sorprendió que Torres se sumara al acto del 29. Pero la dictadura de Juan Carlos Onganía había eliminado el sábado inglés (trabajar medio día el sábado y día completo de lunes a viernes) a los mecánicos y el gremio estaba sensibilizado. Torres se sumó a la protesta y fue leal con esa lucha, que lo llevaría a la cárcel junto con Tosco y otros dirigentes. La columna de los mecánicos que partió desde la planta de Santa Isabel, a siete kilómetros de la ciudad, fue uno de los ejes del acto, junto con la de los lucifuercistas y otros gremios que avanzó desde el Norte. "Elpidio no era un combativo, pero fue leal con la unidad", recordó al diario Página12 Jorge Canelles quien, como dirigente de la construcción, participó junto a Tosco en la organización del Cordobazo.
