Sin embaro esta mañana ya salió el primer detractor: el piloto de Aerolíneas Argentinas Pablo Birô, dijo que no se puede calificar como una "proeza" lo que ocurrió con el avión estadounidense.
Según el comandante de la empresa aérea argentina, todos los aviones son preparados para un eventual acuatizaje, y que habitualmente
"se practica en piletas", según publica el portal
Impulso Baires.
Según reveló, tanto azafatas como pilotos
"hacemos entrenamientos anuales de procedimientos de emergencia. No es ninguna proeza, es el trabajo de todos los días para el cual se nos prepara".
Además, en declaraciones a Radio Provincia, Biro aseguró que el éxito del procedimiento en Estados Unidos tiene que ver con "el poder de reacción" con que cuenta ese país:
"si esto te pasa yendo a Montevideo, habría que ver cuánto tardarían en llegar lanchas y qué cantidad".
Por eso, insistió en que no se trató de una hazaña:
"es producto de tener a la gente entrenada, es una cuestión que las grandes líneas aéreas mantienen y que es lo que criticábamos al grupo Marsans, que había degradado todo esto".
El aparato se disponía a realizar un vuelo entre el aeropuerto La Guardia, de Nueva York, y el de Charlotte pero, poco después del despegue, Sullenberger advirtió a los pasajeros que debían prepararse para un impacto, según dijeron testigos. Luego del aviso, la aeronave se desplomó sobre las aguas.
Hipótesis
La causa del accidente fue, al parecer, el impacto de una o de varias aves, según indicó Laura Brown, portavoz de la Autoridad Federal de la Aviación (FAA). Sin embargo, aclaró que, por el momento, se desconoce la razón exacta del siniestro.
Todos los ocupantes del avión pudieron ser evacuados y rescatados por los barcos que transitaban en el río. "El piloto hizo un trabajo estupendo", dijo Bloomberg y agregó: "Diríamos que hizo un trabajo magistral al acuatizar, y luego asegurarse de que todos salieran de la aeronave".
"Tuve una larga conversación con él. Caminó por el avión dos veces después que todos los pasajeros estaban afuera. Además, verificó que nadie más estuviera a bordo", insistió el alcalde.
Por otra parte, Bloomberg indicó que se estudia la posibilidad de interrogar al piloto en la Oficina Estadounidense de Seguridad del Transporte (NTSB). "Lo más importante es que los 155 ocupantes, entre ellos la tripulación y un bebé, salieron sanos y salvos", recalcó.
Voces de miedo
Luego de ser rescatados, algunos pasajeros relataron lo ocurrido en las aguas del Hudson. "De pronto el capitán nos dijo abrácense a ustedes mismos y abrácense muy fuerte", recordó Jeff Kolodjay, en declaraciones periodísticas.
Otro pasajero, Fred Beretta, remarcó: "Yo viajé en muchos aviones y este fue un aterrizaje fenomenal". Al ser consultado sobre si tenía un mensaje para el piloto del avión, el viajero dijo: "Gracias, gracias, gracias. Espero que alguien le dé un inmenso premio".
Gran experiencia
En su propio sitio web, Sullenberger detalló que lidera una consultora de seguridad de transporte y que posee 19.000 horas de vuelo en sus 40 años como piloto.
Además de haber conducido aviones cazas de la Fuerza Aérea de su país, fue instructor y encargado de seguridad de la Asociación de Pilotos de Aerolíneas y participó en varias comisiones de investigación de accidentes.