"Esto pasa en raras ocasiones, pero no es atípico", dijo el portavoz de la diócesis, Christoph Heckeley, que agregó que es más habitual en Escandinavia.
El hombre de 61 años se convirtió al catolicismo en 2004, después de lo cual sirvió como diácono y enseñó historia de la religión en universidades de Alemania y Suiza. Actualmente da clases en la Universidad de Colonia, donde también es sacerdote.
El año pasado, un hombre casado y padre de cuatro hijos fue ordenado sacerdote en Ratisbona, en el sur de Alemania.
El ordenamiento de Klüting ocurre mientras teólogos y políticos católicos en Alemania presionan al Vaticano para que ponga fin al celibato sacerdotal, y la Iglesia alemana lucha por superar una ola de escándalos de abusos sexuales por parte del clero y la escasez de sacerdotes.
La Iglesia católica ha lanzado también su primera estructura para anglicanos descontentos en Inglaterra y Gales, que incluirá a obispos, sacerdotes y laicos.
Cinco obispos tradicionalistas de la Iglesia de Inglaterra han solicitado unirse a esta sección, una subdivisión de la Iglesia que mantiene algunas tradiciones anglicanas, y unos 30 grupos de feligreses se unirán también a ella, dijeron líderes eclesiásticos a periodistas.
No estaba claro cuántos sacerdotes se convertirían en esta iniciativa, impulsada por la oposición tradicionalista de la Iglesia a los planes de Inglaterra para ordenar a mujeres obispos.
Los sacerdotes anglicanos casados serán aceptados, pero los obispos casados no pueden retener su grado.
La sección, anunciada por Benedicto XVI en 2009, permite a los anglicanos que se oponen a la ordenación de mujeres obispos, a los sacerdotes homosexuales y a los matrimonios de parejas homosexuales.