Serían más de 50 las víctimas de la masacre de Virginia
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente 24) En el medio del caos y la confusión provocada por el ataque en la Universidad Técnica de Virginia, estudiantes relataron los momentos de la masacre y cuestionaron el accionar de la universidad, que tras el primer tiroteo, no ordenó cancelar las clases.
Entre los damnificados por la masacre, se encontraba una docente argentina. Laura Altstaedter, profesora de castellano relató: "escuchamos ruidos de tiros y nos pusimos muy nerviosos. Los agentes nos indicaron que evacuemos por las dos escaleras traseras. Llevé a los chicos afuera y cuando salimos, las calles estaban saturadas de patrulleros, ambulancias y policías. Por suerte no nos pasó nada".
Una mañana de clases normal que se transformó en una verdadera masacre por los dos tiroteos perpetrados por un joven de 20 años, de origen asiático.
Algunos testimonios dan cuenta que los estudiantes confundieron el ruido de los disparos con los sonidos de varias obras que se llevan a cabo en las inmediaciones.
Otros relatos señalan que pensaban que se trataba de otra amenaza de bomba como las recibidas en las últimas semanas en la misma universidad.
Luego, los 26.000 estudiantes que cursan en esa casa de estudios recibieron órdenes de permanecer dentro de los edificios y de alejarse de las ventanas.
La actuación de las autoridades de la universidad ha provocado ya varias críticas de estudiantes que, en general, se quejaron de que, tras un primer tiroteo, el primer correo electrónico de la universidad no mencionara el cierre del campus ni la cancelación de las clases.
Uno de los estudiantes, Matt Waldron, explicó a la cadena de televisión CNN cómo todos los alumnos empezaron a desperdigarse por el campus y cómo, tras ser obligados por la policía a permanecer en los lugares donde se encontraban, el pánico empezó a apoderarse de ellos.
"Nos tuvieron como quince minutos en el edificio y dos de los estudiantes, que estaban muertos de miedo, decidieron escapar saltando por una ventana. Uno se rompió un tobillo y la otra chica, que permanecía tendida en el suelo, aparentemente no estaba muy bien. Era un caos. Los policías gritaban. Era un desastre," dijo.
Por otra parte, otra joven, Kristen Heiser indicó, que cerca de las 9.30 de la mañana staba en clase, como todos los días y, de repente, vio entrar "a unos seis policías, con sus armas. Todos preguntábamos, ¿qué pasa, qué pasa?. A través de la página web de la universidad se enteraron de que había habido un tiroteo en el campus".
No obstante, en los primeros momentos, de acuerdo con Tiffany Otey, los estudiantes confundieron el ruido de los disparos con el de las perforadoras de asfalto de las obras cercanas. "No sabíamos qué pasaba. Sonaba como a ruido de obras. Luego, al entrar la policía la estudiante manifestó que les ordenaron "que pusiéramos las manos detrás de la cabeza y que si no cooperábamos, dispararían," sostuvo.
"Creo que temían, al igual que nosotros, que el agresor pudiera estar en nuestra clase. Por tanto, nos dijeron que saliéramos del edificio con las manos en la cabeza. En un momento, uno de los alumnos bajó sus manos de la cabeza y el policía le regañó como si le fuera a disparar," aseguró Otey.
