Tregua por el trigo
Finalizó la reunión entre la ministro de Economía, Felisa Miceli, y los representantes del sector productor de cereales, con el objetivo de lograr un acuerdo para evitar una eventual suba de los precios de la harina y del pan.
En el encuentro, que duró más de 3 horas, Miceli les habría pedido a los empresarios alguna solución para el tema, y la propuesta del sector fue la de implementar un sistema de autorregulación que garantice la provisión de 5 millones de toneladas de trigo anual al mercado interno. De esta manera, los exportadores de trigo intentan aportar soluciones para evitar un posible aumento del precio de la harina y los subproductos como el pan y los fideos, entre otros.
Cabe recordar que el Gobierno, en el marco de la lucha contra la inflación, estudiaba suspender por 30 días el registro de nuevas exportaciones de trigo para evitar una eventual suba de los precios en los próximos meses.
Este rumor sobre la intención del Gobierno de poner un tope a las exportaciones de trigo había sido negado ayer por el Ministro del Interior Aníbal Fernández. Según informaron distintos medios de prensa la desición se habría tomado esta mañana para controlar los precios en el mercado interno. El precio del cereal en el mercado local bajó considerablemente y desató el pánico entre productores y comercializadores.
El Ministerio de Economía habría tomado la medida a fin de de garantizar el abastecimiento del mercado interno para evitar la inflación.
El rumor, había tenido impacto en en el mercado de Chicago.
Ocurre que los precios del cereal comenzaron a escalar por factores internacionales y locales. El valor del trigo tiene incidencia en la formación del precio de los alimentos en el mercado interno, al cual se destinan 5 millones de toneladas por año, que en un 70% se utilizan para la elaboración de pan.
La economía argentina viene de una campaña complicada, con una caída de más de 3 millones de toneladas de producción, como consecuencia de una menor siembra en el invierno pasado.
La reducción de la superficie sembrada respondió a las escasas lluvias sobre el final del invierno pasado, que impidieron la implantaciones previstas en un inicio por los productores, tanto en el sudeste y sudoeste de Buenos Aires, La Pampa y centro-sur de Córdoba. La falta de humedad también afectó en el norte de la región triguera.
Una disminución en el resultado final de la cosecha que no pudo ser contrarrestado por los excelentes rendimientos en el centro y norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y Entre Ríos.
Esta ajustada situación de existencias, combinada con una agresiva demanda internacional, aceleró el ritmo de ventas al exterior, provocando el temor del gobierno sobre un efecto inflacionario a nivel local.
Además, las malas perspectivas del trigo de invierno en USA y la mayor demanda mundial produjeron que el precio del cereal tocara los $ 355. Ayer cerró a $ 330 la tonelada, con apenas 2 empresas -las más necesitadas- operando y el resto atrincherada.
Frente a este panorama, hace cerca de un mes que comenzaron a circular las primeras versiones sobre un aumento de las retenciones. En los últimos días, la versión había apuntado directamente al cierre de las exportaciones.
Al menos ayer logró, como sucedió antes de la prohibición de la exportación de carnes con el mercado de Liniers, que el precio bajara.
El titular de la Bolsa de Rosario, Jorge Weskamp, reconoció que "existe el fuerte rumor" pero había evitado pronunciarse hasta que no haya un comunicado oficial.