En el caso europeo, la Unidad Monetaria Europea, (ECU -por sus siglas en inglés-), que fue introducida en 1979, con la creación del sistema monetario, fue utilizado a nivel oficial, así como en el mercado privado puesto que representó un promedio europeo. De la misma forma la ACU se podrá utilizar en un principio como unidad de contabilidad y numerario para políticas de tasas de cambio en los países del este asiático. Las autoridades monetarias podrán utilizar la ACU como unidad de cuenta para la coordinación de la política regional.
El ACU podrá ser usado para medir el grado de desviación de los tipos de cambio de las monedas de acuerdo a un promedio regional. Los países del este asiático podrán anunciar un tipo de cambio oficial de sus monedas nacionales frente al ACU y utilizarla también como referencia al aplicar sus políticas de tasas de cambio, incluso en ausencia de la coordinación política.
Ya a finales de diciembre del año pasado, Masahiro Hawai, jefe de la oficina del Banco de Desarrollo Asiático (BDA), para la integración económica de la región con sede en Manila, informaba de cómo la ACU devendrá en la cesta de cambio monetario de los países que la conformarán, la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN - por sus siglas en inglés-) más Japón, China y Corea del Sur (ASEAN+3), donde deberá ser compilada y establecida la valoración de cada una de las divisas, lo cual sería revelado en el año 2006 (ver Daily Times, 2005-12-20). El anuncio del lanzamiento de la cesta ACU, la hizo el pasado ocho de febrero, el presidente del Banco de Desarrollo Asiático, Haruhiko Kuroda, señalando que esto tendrá lugar el próximo mes de marzo (ver Kyodo News, 2006-02-09).
La ASEAN+3, es la organización que abarca a los 10 países miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático -ASEAN- más China, Japón y Corea del Sur. Y la ASEAN agrupa a Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam.
Estos países establecerán un enorme entramado bilateral de cambio de monedas mutuas, bajo un esquema llamado "Iniciativa Chiang Mai", política económica que proporcionará a los Bancos Centrales de Asia, de un poder de fuego extra, para casos en los que se repetirán ataques especulativos, como los acontecidos a finales de los 90’s del siglo pasado, impidiendo de esta manera, que sus sistemas monetarios caigan y que sus monedas se vean devaluadas.
Por ello, la ACU, se describe como un criterio de control de cambio sobre el valor de las monedas en la región del Sudeste Asiático. La cesta sobre la que se basará la ACU será el promedio de las monedas usadas en la ASEAN+3, el cual será un indicador útil para las autoridades monetarias en su política de formulación de las tasas de cambio. Lo que permitirá controlar a la ACU, el movimiento colectivo de las monedas asiáticas contra mayores monedas extranjeras, como el dólar y el euro; y a su vez posibilitará la circulación de cada uno de las monedas de los países de la región frente al promedio presentado por la ACU. Todo ello, facilitará el desarrollo de un mercado de bonos multi-monetarios y la profundización del mercado de capitales, haciendo que pueda en gran medida reducir la exposición a choques extranjeros. Para lo cual el BDA publicará y revisará cada día desde el comienzo de marzo un índice estadístico, en su página web.
Zhang Bin, investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China considera que 'para las economías del este de Asia que se han acercado más en comercio e inversiones, se trata de un intento audaz para mejorar todavía más la cooperación económica en esta región', People's Daily Online, 2006-02-06.
El ACU, aunque aún no sea una divisa física, será un duro golpe al debilitado sistema basado en el dólar-centrismo, emprendido por los países pertenecientes a la ASEAN+3, que nadie podrá soslayar, mucho menos los expertos en el tema.
Más pese a, su no física presencia, la ACU podrá ser usada como divisa virtual cuyo valor se determinará tomando en consideración factores como las divisas de los 13 países que formarán parte, el PIB, el volumen comercial, etc. No cabe la menor duda que las divisas más fuertes y con mayor peso serán la de China, Japón y Corea del Sur que tendrán la ponderación más significativa en el nuevo sistema monetario. Bajo este plan, el yuan chino influirá más que ninguna otra moneda, seguido por el yen japonés y el won surcoreano. El soporte fundamental de la ACU reposará sobre el PIB conjunto de estos tres países, unos 7.5 trillones de dólares, es decir, el 22 por ciento del PIB mundial.
La ASEAN+3 con este magistral movimiento económico se estará posicionando detrás de Estados Unidos y de la Unión Europea en cuanto al PIB se refiere, lo que no se reflejará en la tenencia de una divisa como el dólar o el euro, ya que la ACU podrá suplir con creces tal carencia monumental. Para tratar de no crear pánico ni temores a la otra orilla del Atlántico norte, Zhag Bin, argumenta que aún todavía hay obstáculos por delante que retrasarán su concreción por un buen periodo, pues a la Unión Europea la experiencia monetaria le tomó más de veinte años hasta llegar al Euro.
Viendo el actual desarrollo de la situación política en esa parte de continente asiático, no deberá sorprendernos por qué la ASEAN+3, en su última cumbre del pasado 12 al 14 de diciembre de 2005, en Kuala Lumpur, no sólo, evadieron la invitación a Estados Unidos y más al contrario extendieron la invitación a Rusia, la que como convidado estrella, planteó allí la necesidad de crear un mecanismo para garantizar la seguridad de los recursos energéticos (petróleo, gas, carbón, etc.) a nivel mundial, comprometiéndose a compartir sus inmensas riquezas energéticas con los miembros de la ASEAN+3 (3).
El lanzamiento del ACU, revela los rápidos, sorpresivos e inesperados cambios, que acontecen en la política internacional y del nuevo orden mundial en ciernes, y en el que definitivamente la balanza del poder se traslada a pasos agigantados al continente asiático y de no ocurrir nada extraordinario, será el lugar geográfico en el que se definirán los grandes problemas de la humanidad en las próximas décadas. Y en el que quizás la ACU se convierta en la nueva moneda global.
Notas:
1) La Reserva Federal oficialmente no dará a conocer a partir de marzo la medición de masa monetaria M3.
2) Entrevista a Vladimir Zhirinovsky, vicepresidente de la Duma rusa. Russian Ultranationalist Leader Expects U.S. to Attack Iran in Late March, en www.mosnews.com, 2006-02-07.
3) Wilches, Víctor. Rusia y China: Una Posible Alianza. ¿Existen Factores Objetivos para una Nueva Guerra Fría?. Ed. GrönMåne, diciembre 2005).
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(*) Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.
http://www.argenpress.info/