En el radicalismo, que todo el tiempo intenta conseguir un lugar de mayor relevancia en la coalición gobernante, se envalentonaron y dieron por muerta aquella vieja estrategia macrista de impulsar a una celebridad como candidato. Recordaban el caso del Midachi Miguel del Sel, que nunca pudo ser gobernador de Santa Fe, y ahora sucede lo mismo con el exjugador de Boca en La Pampa.
Las inquinas internas continuarán con las primarias en Córdoba. Allí serán casi como una disputa entre radicales, aunque la Casa Rosada juega fuerte con una de las facciones. El 17/03 se enfrentarán el diputado Mario Negri con el intendente de la ciudad capital, Ramón Mestre.
Pero Negri lleva como vice al exárbitro Héctor 'Coneja' Baldassi como vice. Baldassi es un macrista de pura cepa, que declinó su propia candidatura en pos de ese acuerdo. Negri además es un dirigente con profunda cercanía de Elisa Carrió.
Mestre, en tanto, anunció el domingo que su compañero de fórmula será el médico radical Carlos Briner. Una fórmula UCR pura.
Mestre también utiliza como instrumento cierta distancia de la Casa Rosada, enfatizando el discurso provincial. “Con Briner iniciamos el camino para representar el cambio en Córdoba; desde Cambiemos Córdoba y la UCR de Córdoba, representando al interior y la capital cordobesa, compartimos la fórmula”, disparó Mestre en redes sociales.
Negri, por ser jefe del interbloque oficialista en Diputados, está más consustanciado con la versión nacional de Cambiemos. En los corrillos políticos se preguntan si esta cercanía de Negri con Macri no redundará en un resultado como el de Mac Allister en La Pampa.
Allí mismo hacen una curiosa analogía: "Nadie quiere que le pase lo mismo que le pasó a (Daniel ) Scioli, que estaba demasiado cerca de Cristina y eso le impidió sumar y ser Presidente".