En tanto, el productor y organizador del evento, José Palazzo, aseguró que trabajaron con “el mismo proveedor de los últimos seis años” y sostuvo que el agua que se brindó a los asistentes era “la misma que se toma en las oficinas de producción”.
El subdirector del hospital, Carlos Borgatello, confirmó a Cadena 3 que hubo “más de 40 consultas” de pacientes con gastroenteritis, quienes quedaron “unas horas en observación y se fueron a sus casas”.
Dijo además que en ninguno de los casos se pudo establecer las causas de los síntomas y remarcó que todos los pacientes fueron dados de alta.
Pero este jueves (14/2) el diario La Voz afirma que ya ascendieron a 224 los afectados por gastroenteritis en el Cosquín Rock y que se unieron a través de redes sociales para reclamar por la presunta intoxicación. Todos dicen haber tenido diarrea, vómitos y fiebre.
Sin embargo, Fuentes de Epidemiología de la Provincia aún no pudieron confirmar si el agua que se suministró en el festival es la culpable.
El grupo “Denuncia Colectiva por Agua Contaminada en CR19” sumaba 224 adeptos. Pero, además del agua, también se sospecha de las hamburguesas y de las empanadas de carne que se conseguían en el predio del evento.
En la jornada del sábado, se computaron más de 65 mil personas en el predio. Aquel día de intenso calor había apenas dos puestos de hidratación, con cinco canillas cada uno.
Palazzo negó la existencia de contaminantes: “Cada uno de los escenarios tenía un puesto de hidratación, al igual que en los servicios de salud. Hubo 16 derivaciones en el festival y ninguno reportó síntomas de gastroenteritis”.