• La baja mensual desestacionalizada de diciembre fue 1,7% diciembre.
• El nuevo índice de producción industrial (IPI) modificó la serie del anterior estimador (EMI).
• En el acumulado anual, la producción industrial cayó 5% respecto a 2017.
• En diciembre la construcción se hundió 20,5% respecto a idéntico mes de 2017.
• Frente a noviembre, la caída fue de 3,3%.
• El sector cerró el año con una declinación de 0,8 % en promedio respecto a 2017.
• En cuanto a la inversión, se estima que en diciembre habría marcado un derrumbe récord, del orden de 20 % interanual en volumen.
• La contracción acumulada durante el año alcanzó el orden del 6% interanual.
• Las inversiones en maquinaria y equipos se desplomaron casi 30% interanual en diciembre, lo que resultó en una caída para todo 2018 de al menos dos dígitos.
• La corrida cambiaria de mayo precipitó la caída de la inversión.
• Acá también la amplia mayoría de los analistas espera una lenta recuperación, donde nosotros estimamos que la baja persistirá.
• El comienzo del nuevo año tampoco concede espacio a las ilusiones: arrancó con caídas sin precedentes en algunas ramas de la industria y el comercio.
• El caso del sector automotriz es notable.
> La producción de enero se derrumbó 27,7 % respecto a diciembre y fue 32,3% inferior a igual mes de 2018.
> Las exportaciones colapsaron 67,7 % respecto a diciembre de 2018 y 28,9% respecto a enero de ese año.
> Las ventas mayoristas se hundieron 38% frente al mes previo y 53,4% respecto a un año atrás.
• Por su parte, las ventas en comercios minoristas aceleraron nuevamente su derrumbe, contrayéndose 11,6 % interanual.
> De todas formas, la fuerte caída siguió siendo inferior al récord de noviembre.
> Se cumplieron 13 meses consecutivos de declive.
> El canal de ventas on line, si bien tiene bajo peso relativo, se expandió 4,8 % interanual;
• Como es natural, con el correr de los meses los porcentajes de caída disminuirán, y es sobre esta base que se centran, en buena medida, las alusiones a un esperado mejor desempeño de la economía.
• Pero esa desaceleración no obedecerá a ninguna mejora real de la economía sino a un motivo estadístico: con el avance del calendario, la base de la medición interanual serán meses de 2018 que ya registraron deterioros importantes.
• Como hemos señalado otras veces, no vemos razones de fondo —salvo el caso puntual (e insuficiente) del agro, impulsado por un factor exógeno (el clima)— para que se revierta el tono recesivo de la economía.