EVA Air no tiene auxiliares de vuelo masculinos. Tres mujeres desnudaron al pasajero en cuestión e intentaron cubrir sus genitales con una manta mientras retiraban sus calzoncillos. De acuerdo con el relato de la azafata, fue entonces cuando el hombre le dio una palmada en la mano y dejó caer la manta; en otras palabras, cuando sus genitales quedaron expuestos.
El pasajero también pidió que la puerta del baño estuviera abierta, de lo contrario “no podría respirar”. La tripulación logró mantenerla cerrada, pero cuando terminó, el hombre se negó a salir a menos que lo ayudaran a limpiarse el trasero. Las azafatas se negaron, pero otros pasajeros necesitaban usar el lavabo, así que la jefa de cabina accedió.
Según el relato de la auxiliar, el hombre comenzó a emitir gemidos durante el proceso y dijo “oh, hmmm, más profundo, más profundo” mientras su jefa lo limpiaba. Después acusó a la mujer de no limpiarle adecuadamente el trasero y pidió a las auxiliares de vuelo que lo hicieran de nuevo
Para el Sindicato de Asistentes de Vuelo de Taoyuán, el incidente “constituye claramente un caso de acoso sexual”. La organización pidió a EVA que demandara al pasajero y denunció que el estadounidense ya había causado problemas en vuelos anteriores sin que la aerolínea hiciera nada. En mayo de 2018, el hombre defecó en sus pantalones en pleno vuelo.
Tras la rueda de prensa, EVA Air emitió un comunicado asegurando que la tripulación tiene derecho a rechazar las solicitudes de los pasajeros que consideren inapropiadas. La aerolínea señaló que el comandante de vuelo —un hombre— había ayudado a las azafatas y que, como empresa, estaba dispuesta a asistir a su auxiliar de vuelo para demandar al pasajero.