Pero si hay una ciudad que se está convirtiendo en el epicentro del frío, esa es Chicago: el río que atraviesa la ciudad está congelado y las temperaturas no llegarán a cero en toda la semana, con máximas algunos días de quince bajo cero. El gobernador de Illinois, Jay Robert Pritzker, ha avisado de una tormenta que puede ser histórica y el estado ha activado todos los mecanismos de emergencia ante lo que puede llegar.
Ola de frío nacional:
Los problemas ya se están dejando sentir y la policía tuvo que esforzarse al máximo para salvar a un hombre que había caído a un lago helado intentando rescatar a su perro, como se puede ver el vídeo que ha subido a YouTube la policía de Chicago.
Los estados de Wisconsin, Michigan e Illinois, en el medio oeste, así como Alabama y Misisipi, en el sur, normalmente más cálidos, se han declarado en emergencia.
Las autoridades del estado de Iowa han pedido a la gente que "evite respirar profundamente y que minimice las conversaciones" si salen a la calle.
Los meteorólogos pronostican que en Chicago, en el estado de Illinois, se sentirá más frío que en el Everest y en Antártica. "Diría que la intensidad de este aire frío es única en esta última generación", comentó John Gagan, experto del Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) de EE.UU.
El NWS advierte que es posible que una persona se congele en menos de 10 minutos si sale al aire libre en circunstancias tan extremas.
Se espera que las temperaturas más frías se registren entre el martes y el jueves.
¿Calentamiento global?
Donald Trump, presidente de EE.UU., cuestiona la existencia del cambio climático y el lunes aprovechó la ola polar para recordarlo.
"En el hermoso Medio Oeste, la temperatura del viento está bajando hasta los -60 ºC, el mayor frío registrado. En los próximos días, se espera que (los termómetros) caigan aún más. La gente no puede estar afuera ni siquiera unos minutos. ¿Qué diablos está pasando con el calentamiento global? Por favor, vuelve rápido, ¡te necesitamos!", tuiteó el mandatario.
Pero la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en ingles), del propio gobierno, publicó lo que se interpretó ampliamente como una refutación al gobernante.
"Las tormentas de invierno no prueban que el calentamiento global no esté ocurriendo", tuiteó la NOAA el martes.
Los meteorólogos atribuyen esta corriente fría a un calentamiento repentino sobre el Polo Norte, causado por una ráfaga de aire caliente originada en Marruecos en diciembre.
Este sistema climático dividió el vórtice polar y provocó que se desplazara hacia el sur, dijo Judah Cohen, experta en tormentas de invierno de la organización Investigación Ambiental Atmosférica.
"El hecho de que el aire frío del Ártico se mueva hacia EE.UU. no quita que el planeta se esté calentando en su conjunto", explicó Derek Arndt, jefe de monitoreo climático de la NOAA en Carolina del Norte, a BBC Mundo.
De hecho, el vórtice polar "es un evento local y el medio oeste de EE.UU. ocupa una parte muy pequeña del planeta", añadió.
"Mientras experimentamos esta temporada fría en partes de EE.UU. y Canadá, el resto del planeta está caliente y si uno promedia todo, se ve que el planeta continúa calentándose", precisó Arndt.
Los principales científicos del mundo sostienen que el cambio climático es principalmente inducido por el hombre y puede llevar a inviernos más duros.