El país intenta contener ambos problemas. El ministerio de Salud recomienda que todas las personas en edad de trabajar duerman una siesta de hasta 30 minutos en la tarde temprana, explica el diario The Guardian.
Las compañías mismas, conscientes de que la "deuda de sueño" hace que los empleados se vuelvan irritables y poco productivos, están tomando medidas para enfrentar la epidemia de falta de descanso adecuado, que le cuesta a la economía un estimado de US$ 138.000 millones al año, según un estudio.
Entre las innovaciones, la compañía Nextbeat decidió directamente montar un cuarto para dormir la siesta (en realidad 2 cuartos, uno para hombre y uno para mujeres). Se trata de sitios con aromas relajantes y dispositivos que bloquean el sonido externo. Celulares y laptops deben quedar de la puerta hacia afuera. A los empleados se los invita a recostarse en sillones.
"Dormir la siesta puede mejorar la eficiencia de una persona tanto como una dieta balanceada y el ejercicio", dijo Emiko Sumikawa, miembro del directorio de Nextbeat, a la agencia de noticias Kyodo.
Nextbeat también pide a sus empleados dejar de trabajar a las 9 de la noche y evitar hacer un exceso de horas.
Otra compañía, en este caso una empresa de organización de bodas, recompensa a sus empleados que duermen al menos 6 horas por noche, con puntos que pueden ser canjeados por comida. Utilizando una aplicción para monitorear su sueño, los empleados pueden acumular puntos que equivalen hasta a 64.000 de yenes al año, explica el diario The Guardian.
Pero es importante notar que, si bien estas empresas están innovando al fomentar de manera tan activa el descanso, dormir la siesta en el trabajo es de por sí algo nomal en Japón, no está mal visto.
Se llama "inemuri" (dormir estando presente): apoyar la cabeza en el escritorio y cerrar los ojos por un rato no es visto como un signo de falta de compromiso con el trabajo, sino por el contrario, se considera que la persona está trabajando tan duro que necesita el descanso.