Por otro lado, Macri habló sobre los cambios en el Gabinete. Dijo que "por ahora" no habrá más variantes tras la salida del secretario de Energía, Javier Iguacel, y la asunción de Gustavo Lopetegui.
"La salida de Javier no impacta porque veníamos recorriendo una misma línea que arrancó con (Juan José) 'Juanjo' Aranguren y que va a continuar con Lopetegui. Y vamos a seguir en esa línea”, expuso.
Consultado sobre un balance de lo que fue tercer año de gestión, el jefe de Estado evitó ponerle nota: "Después de todas las cosas que vivimos estos años, he decidido no hacer calificaciones sino trabajar incansablemente para que un argentino más tenga una oportunidad”, se excusó.
"2018 fue un mal año pero en el fondo tal vez crecimos mucho más socialmente que en años anteriores, aceptamos realidades que no entendíamos: que no se puede vivir gratis, que no se puede vivir de créditos, el único lugar donde éxito va antes que trabajo es en el diccionario", dijo Macri.
"Con el aumento de la inflación, lo que habíamos conquistado como reducción de la pobreza volvimos para atrás", agregó y señaló que la "prioridad absoluta sigue siendo reducir la pobreza".
"Espero que este año Argentina vuelva a crecer, que lentamente baje la inflación, aumente el poder adquisitivo y que los que se tuvieron que ajustar se empiecen a ver un poco más aliviados, sin hacer pronóstico optimistas Argentina va a ir creciendo", añadió.
El Presidente adjudicó la crisis local a "2 cosas" que "pasaron simultáneamente". "La 1ra, nuestra, fue la sequía, y eso nos pegó porque perdimos una parte importante de la cosecha. Y la segunda es que este conflicto, esta tensión entre USA y China desfinanció a los mercados emergentes”, argumentó.