Iguacel había asumido en junio en medio de una "oxigenación" del Gabinete reclamado tras la crisis cambiaria de ese momento. Iguacel saltó desde Vialidad Nacional, donde se había destacado en su labor -incluido el impulso de una denunca que llevó a Cristina Fernández a juicio oral- al ministerio de Energía que hasta entonces conducía Aranguren. Ese mismo día también dejó su cargo el ministro de la Producción, Francisco Cabrera, quien fue reemplazado por Dante Sica.
Luego de la cartera de Energía fue degradada a Secretaría, tras la decisión de Mauricio Macri de mostrar austeridad de cara al anhelado déficit 0.
La salida del funcionario había sido anticipada este mismo jueves por Marcelo Bonelli en el diario Clarín. Allí escribió:
"En el Palacio de Hacienda se insistía que Iguacel, seria sustituido por Gustavo Lopetegui. Se le atribuían varios traspiés en su gestión. El último, dicen en Hacienda, cuando involucró a Macri en un tarifazo del gas, que el gobierno al final no aplicó. Fue en octubre.
Hubo fuertes cortocircuitos entre Dujovne y el secretario de Energía. Según algunas fuentes, Iguacel -que depende del ministro- “se cortaba solo y tomó decisiones contrarias al pensamiento de Dujovne”. Un gran choque habría sido por los millonarios subsidios a Vaca Muerta. Existe allí un fuego cruzado de acusaciones por compromisos que no pueden cumplir dentro del acuerdo del FMI.
Vaca Muerta enfrenta serios problemas: la baja del precio internacional, pone en jaque los subsidios y su rentabilidad. Vaca Muerta soporta un precio mínimo límite de 50 dólares. Ayer el barril cotizaba a 46,22 dólares. Entre los “CEO” petroleros circuló anoche que el relevo de Iguacel sería la semana próxima y estaría a cargo de Peña".
Lopetegui, por su parte, fue uno de los hombres fuertes del gobierno como ladero del Jefe de Gabinete. Con el alejamiento de Mario Quintana, el exLAN quedó reducido a una figura de asesoría en el organigrama gubernamental, pero sin perder influencia en el círculo de Marcos Peña.