Se espera que el número de víctimas crezca a medidas que se accede a lugares que aún no fueron explorados. Duante este domingo (23/12) se realizaron trabajos de logística en las zonas afectadas. También se pusieron en marcha las tareas de búsqueda y rescate de personas que permanecían atrapadas en los edificios que se derrumbaron.
La diferencia de este desastre con otros anteriores es que esta vez el tsunami no se produjo por un terremoto, sino por una erupción del Anak Krakatoa —volcán que nació hace aproximadamente un siglo tras la devastadora explosión del Krakatoa original en 1883— que se produjo media hora antes del oleaje. En los últimos meses se viene registrando una creciente actividad del volcán, con varias erupciones desde junio. Según el Centro Indonesio de Vulcanología y de Gestión de Riesgos Geológicos, los signos de actividad se habían intensificado en la última semana.
Según el Centro Internacional de Información sobre Tsunamis, las explosiones submarinas como estas son poco comunes, pero pueden provocar tsunamis, fruto del desplazamiento repentino del agua o quiebras de pendientes.
La ausencia de un temblor previo hizo que las autoridades dijeran, en un primer momento, que no hubo tsunami alguno sino que se trató de un aumento de la marea. No hubo alerta alguna y las autoridades tuvieron que pedir disculpas: “No hubo ningún terremoto en ese momento que provocara el tsunami, y ahí radica la principal dificultad para determinar las causas del incidente”, admitió el portavoz.
Ahora, Indonesia se encuentra en estado de alerta, por lo menos, hasta el lunes. Ya hay miles de evacuados. “En el caso de terremotos, la posibilidad de un segundo tsunami es muy pequeña. Pero como este ha sido causado por una erupción, el escenario es diferente”, explicó Rahmat Riyono, director de la Agencia Meteorológica, Climatológica y Geofísica de Indonesia.
El país, que tiene más de 260 millones de habitantes, no está cerando su mejor año: En julio y agosto, varios terremotos sacudieron la isla de Lombok y provocaron la muerte de más de 600 personas. El 28 de septiembre, otro seísmo de magnitud 7,5, en la isla de Sulawesi, en las Célebes, originó un tsunami que dejó 2.102 muertos y 200.000 desplazados, la mayoría en la ciudad de Palu y las regiones aledañas.
Uno de los videos más impactantes es uno en el que se ve cóno un recital de rock se ve interrumpido por el tsunami. El cantante publicó en las redes sociales que algunos músicos se encuentran desaparecidos.