Probablemente esto tiene que ver con la nota del diario La Nación que reitera el error de ignorar que en la CSJN actual, cada ministro es responsable de su voto, y no lo delega en nadie más.
Precisamente esa omisión ha provocado la catástrofe de Carlos Rosenkrantz en la presidencia de la CSJN, y colaboraron en el yerro Fabián Rodríguez Simón, Julio César Saguier y otros amigos suyos.
Nadie sabe cómo explicarle a Mauricio Macri el desastre y entonces buscan responsables externos porque es doloroso tener que asumir, además, que carecen no sólo de "calle" sino también de sentido común.
En este contexto hay que ubicar el texto que le ha enviado otro ministro de la CSJN, Horacio Rosatti, al responsable de la Redacción, Fernán Saguier, hermano de Julio César, y que ha trascendido aparentemente entre periodistas del tradicional matutino:
Estimado Fernán Saguier,
Lo contacto en referencia a la nota publicada en el diario de su dirección titulada “Guillermo Seita. El hombre de quien la Casa Rosada sospecha de haber estado detrás del motín de la Corte”.
En la nota citada se me adjudica “mantener una vieja relación” con alguien a quien no conozco. Tratándose de datos –que como dijera The Guardian son sagrados, a diferencia de las opiniones que son libres- un simple chequeo hubiera bastado para certificar lo dicho.
Como no escapará a su conocimiento, la vocalía a mi cargo en la Corte Suprema de Justicia de la Nación está abierta para responder consultas periodísticas a fin de contrastar información. Muchos de los prestigiosos integrantes de su redacción -y de otros medios periodísticos- pueden dar fe de ello.
Dejo a su sano criterio periodístico la necesidad de la divulgación de esta comunicación.
Lo saludo con mi consideración más distinguida.
Horacio Rosatti.