1. Sentir el deseo que generan sus pechos
La primera clave es que ella debe sentir el deseo que generan sus pechos en su pareja. Sentir ese deseo la excitará a ella. Es por eso que el hombre que debe mostrarle el entusiasmo que le genera mirar, tocar, chupar y acariciar sus pechos. No hacerlo mecánicamente esperando que ella llegue al orgasmo. Eso no funcionaría nunca.
2. Lo que no va
Descartemos lo que suele no agradar a casi toda mujer (siempre puede haber excepciones). Por lo general, a las mujeres no les gusta que su pareja apriete sus senos como si fueran pelotas antiestrés, ni que succionen sus pezones como si estuvieran recibiendo de mamar.
3. Besos y caricias para el comienzo
Para empezar, recomienda Elsy Reyes, experta en relaciones de pareja y sexualidad, en el portal Pulzo, es bueno incluir caricias en axilas y cuellos, zonas donde empiezan las terminaciones nerviosas que desembocan en la punta de los senos (todavía no se deben tocar los pezones). También es bueno al comienzo, alternar besos en las tetas y en la boca.
4. Tironcitos y succiones: Sí, pero...
Es importante destacar que el pezón es una zona muy sensible por lo que, si bien hay mujeres a las que les gusta recibir allí tironcitos, succiones, o incluo suaves mordiscos o pellizcones, hay que tener cuidado de no hacerlo antes de que esté muy excitada, ya que podría resultarle doloroso. Recién cuando la temperatura es alta, corre por el cuerpo la suficiente adrenalina como para que estos movimientos que, usualmente resultarían dolorosos, resulten placenteros y excitantes. Pero es importante empezar de a poco, de menor a mayor. Con suavidad. Una vez que ella esté excitada, puede aumentarse la intensidad de "tironcitos" y succiones.
5. Se pueden añadir caricias en la zona genital
La estimulación placentera en los senos envía señales al útero de realizar contracciones, lo que podría resultar en un poderoso orgasmo. Esto puede suceder solo mediante la estimulación de los senos, o se puede ayudar mediante caricias en la zona genital, al mismo tiempo que se siguen estimulando los senos con la boca.