El día de la llegada de Xi Jinping a la Argentina un grupo de policías, sin previa conversación, les arrancó violentamente las banderas que decían: "Lleven a Jiang Zemin ante la justicia" y "Detengan la persecución de Falun Gong en China".
Todos los policías, bajo la supervisión del comisario Rodolfo Lizarraga tenían órdenes explícitas de no permitir el color amarillo (que representa a Falun Dafa), y solo dejar que lo recibieran contingentes con la bandera roja de la China comunista. Mientras que el comunicado de Bullrich solo decía que no se permitían caras tapadas o elementos en las manos como armas.
¿De dónde sacaron esta orden los policías?
Existen antecedentes de patotas chinas organizadas por la Embajada China en Argentina con la participación de ciertas comisarías que han atacadas a argentinos practicantes de Falun Dafa cada vez que han intentado denunciar ante un mandatario chino esta persecución. Por ejemplo, en 2014, estas patotas golpearon a los practicantes argentinos de Falun Dafa que se manifestaban pacíficamente, al igual que el 29/11, frente al Hotel Sheraton ante la visita de Xi Jinping.
"Cabe señalar que el presidente chino Xi Jinping ha dado indicios de querer terminar con esta persecución, cerrando campos de trabajo forzados y encarcelando a los máximos responsables de la sustracción de órganos a la que son sometidos muchos practicantes. Sin embargo, la facción genocida del exdictador Jiang Zemin, considerada la máxima responsable de la persecución a Falun Dafa, aún mantiene el control de sectores claves del gobierno chino, como ser el aparato represivo y la diplomacia", aclaró la vocera de la Asociación Civil.
Esta metodología es aplicada en el resto del mundo. Por ejemplo en Australia, todos los años se realiza un desfile navideño de Perth, organizado por Seven Media West, en el que participan varios bailarines de varias comunidades. Sin embargo, en el día 1/12/18 se quiso prohibir la participación del Falun Dafa, a menos que aceptaran no llevar ninguna insignia que identifique la agrupación, restricción que no se le puso a ninguna otra agrupación ni cristiana, ni judía ni de ninguna otra religión.
Finalmente dejaron a la organización participar y el representante de la productora Seven Media West confirmó quién había estado detrás de esa prohibición alegando: "Nos encargaremos de la embajada".
Argentina es el único país en el mundo que mantiene una causa abierta desde 2005 contra este genocidio de China por crímenes de lesa humanidad. En 2009, emitió una orden de captura internacional al exdictador Jiang Zemin, quien inició esta persecución, y a Luo Gan, jefe de la “gestapo” china. Existen cinco causas judiciales conexas radicadas en el fuero federal penal por los ataques ejercidos en suelo argentino que reciben el tratamiento de crímenes de lesa humanidad por tener relación directa a la persecución a Falun Dafa en China.