Cada año se revisan alrededor de 300 casos, cada uno de los cuales lleva entre seis meses y un año de análisis, aunque en "casos urgentes" -como sería este de la final de la Conmebol- se pueden "ordenar medidas provisionales o suspender la ejecución de una decisión" en un plazo muy breve.
Entre los casos más resonantes de los últimos años se destacan el de Bolivia, Chile y Perú en las Eliminatorias para Rusia 2018. TAS decidió que Bolivia había incluido mal al jugador Nelson Cabrera en los partidos contra las otras dos selecciones, por lo que le dio por ganado el partido a ambos países. Finalmente, Perú quedó por encima de Chile y clasificó al Mundial.
Otro caso que ocurrió hace poco tiempo fue el del delantero peruano Paolo Guerrero, a quien la FIFA le había puesto una suspensión por dóping y el TAS le amplió la pena a 14 meses. El referente de su selección pudo estar en el Mundial por un fallo de la justicia ordinaria de Suiza, pero tras la competición le revocó el fallo y continúa con la pena. A pesar de que no podrá jugar hasta abril de 2019, el Inter de Porto Alegre ya lo inscribió para la primera fase de la Copa Libertadores del año que viene.
Otros antecedentes de resoluciones del TAS en otros deportes tienen que ver con la habilitación al sudafricano Oscar Pistorius para competir en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, algo que la IAAF buscaba impedir por considerar que las prótesis en sus piernas eran una ventaja; o la reducción de sanción por doping a María Sharapova a 15 meses (la Asociación Internacional de Tenis le había dado dos años afuera de las canchas por haber consumido meldonium, un medicamente que, dijo, desconocía que estaba prohibido).