"Para algunos, tal vez muchos, este amor no correspondido puede convertirse en algo obsesivo. Este sentimiento puede generarles un vacío y anhelo tal, que la vida les parece inútil y carente de sentido, como si necesitaran al otro tanto como respirar. Esta obsesión se va construyendo poco a poco, alimentada por el continuo recuerdo del otro, que llega a través de cualquier cosa: un olor, un color, una canción… Esa falta duele como una daga clavada en el alma. Los que lo sufren tienen serias dificultades para concentrarse en su trabajo, para conciliar el sueño o incluso para comer. El amor no correspondido puede llevar a la apatía e incluso a la depresión", escribió Eva María Rodríguez en el portal La Mente es Maravillosa. "A muchos les parecerá todo estos tonterías anticuadas y que todo el tiempo sufrido es tiempo perdido. Tal vez. Pero, en cualquier caso, es un dolor real." La pregunta es cómo podemos hacer para superar esto. Aquí, algunas claves:
1. Aceptá la realidad
Si no hay aceptación de la realidad, no hay duelo posible. Nadie puede hacer el duelo por algo que todavía no ha resignado. Mientras mantengamos una esperanza, no habrá posibilidad de hacer el duelo por ese amor que no fue. Para algunas personas, perder la esperanza es lo más difícil de todo. Es importante entender que esto no sucederá de un día para el otro. Uno no pierde la esperanza de un día para el otro porque uno está enamorado, y mientras exista ese enamoramiento, uno permanecerá deseoso de ser correspondido. Sin embargo, con el paso del tiempo, la esperanza irá gradualmente disminuyendo.
2. Entendé que no hay nada malo en vos
Muchas personas que se obsesionan con un amor no correspondido sienten una especie de culpa imaginaria, según la cual si el otro no los quiere es porque hay algo malo en ellos. Tené confianza en que va a llegar una persona que te va a amar como sos, en tu completud, con tus fortalezas y tus debilidades. Es más, te va amar especialmente por esas partes tuyas que hoy considerás erradas o falladas. Que alguien no te quiera no significa que haya nada malo en vos. No es más que un desencuentro. Cuanto más lo comprendas, más preparado estarás para un verdadero encuentro.
3. Sé compasivo con vos mismo
El amor no correspondido duele. Nadie puede negar eso. Permitite llorar. No quieras hacer de cuenta que no pasó nada. Tenete compasión y paciencia. No juegues una carrera contra el tiempo, intentando curarte lo más rápido posible. Esta también es una lección de vida de la que hay algo que aprender. Si intentás huir de eso, sólo te encontrarás con la pared.
4. No te quedes solo en tu dolor
Aferrate a tus amigos, recurrí a tus afectos. Contale a aquellos con quienes tenés confianza lo que estás atravesando, necesitarás de su ayuda. No te quedes solo en tu dolor, no te encierres. Es importante poder verbalizar lo que sentís. Verás que no sos el único que ha atravesado una situación así y que tampoco es el fin del mundo.
5. Poné todos esos sentimientos en algo creativo
Hay dentro tuyo un cúmulo de amor que no pudo llegar a su destino y eso puede llegar a ser desesperante. ¿Qué hacer con toda esa energía amorosa que queríamos destinarle a esa persona y no va a poder ser? Aprovechala para otras cosas. Poné toda tu líbido, todo tu deseo, en algún otro proyecto creativo. Abocate de lleno a ese proyecto, intentá dedicarle la mayor cantidad de tiempo, energía, pensamiento y fuerza que puedas.
6. Salí con otros/as
Cuando estés listo y te sientas preparado, salí con otras personas. No te fuerces a hacer algo que no sientas, no te apures, pero si surge la oportunidad, aún si la persona no es la que más te interese en el mundo, salí a divertirte. Por un lado, nunca sabés lo que puede pasar, tu corazón puede cambiar. Y aún si no te termina pasando nada con esa persona, es un buen paso para salir de tu encierro. Date el permiso para distraerte de tu obsesión por un rato nomás. Abrí los ojos: sé que hoy parece que no existe nada más en el mundo que la persona que añorás, pero hay todo un mundo afuera.
7. Empezá una actividad completamente nueva
La rumiación, explica Arturo Torres del portal Psicología y Mente, es el círculo vicioso que siguen nuestros pensamientos cuado hay algo que nos produce preocupación, angustia, estrés o miedo. ¿Cómo romper con este círculo vicioso que nos conduce a la nada o, peor, al dolor de sentir que no valemos nada porque una determinada persona no quiere estar con nosotros (lo que además, es una mentira)? Una buena manera es empezar una actividad que no hayamos hecho nunca, que nos resulte un desafío y nos obligue a prestar máxima atención, para aliviar a la mente por un rato de su rumiación.