Pero lo cierto es que a medida que se acerca el inicio de la Cumbre, el tema de la seguridad toma mayor fuerza en los medios de comunicación y mayor preocupación entre las autoridades.
Las medidas de seguridad no son sólo físicas, la Ciudad se prepara también para blindar su ciberespacio.
Hace más de un año el área de Modernización, los ministerios de Defensa, Relaciones Exteriores, Seguridad, Justicia y la secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, vienen trabajando en un fuerte perímetro de seguridad para evitar el masivo ataque de hackers, encriptar la información pública, proteger tanto en el sector privado como en el Estado toda la infraestructuras y garantizar la seguridad informática en toda la Argentina.
Bajo estos parámetros, el Gobierno avanza por estos días las tareas de ciberseguridad el Departamento de Tecnología Informática está a cargo del control y monitoreo de datos que hacen a la red cibernética de la Defensa Nacional, y de todas las zonas y establecimientos involucrados a las actividades de la Cumbre.
Las tareas apuntan a prevenir ataques de ciberterrorismo o malwares que puedan afectar a los sistemas y redes de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor Conjunto (EMCO), además de las del Ministerio de Defensa, que servirán de soporte a las operaciones que se llevarán a cabo durante el encuentro.
Los dispositivos de última tecnología que se pondrán en funcionamiento durante esos días, -los cuales incorporaran IA (Inteligencia Artificial) y ML (Machine Learning)-, son capaces de reconocer anormalidades en las redes y detectar su origen con ayuda de un sistema que colaborará con el funcionamiento conjunto de las Fuerzas.
Todo está listo para que cada uno de los actores involucrados en este sistema de seguridad volcado en el antes, durante y post Cumbre, estén en alerta y preparados para cualquier eventualidad. El Estado, los organismos de seguridad y empresas privadas alinearon sus recursos y servicios para poder garantizar la seguridad física e informática.