Los demócratas trataron de desmarcarse de ese debate. Sus votantes apoyan, en general, la inmigración, pero no la premian en las urnas. Y se enfocaron en los asuntos sociales, los problemas del sistema sanitario (enorme la importancia del Obamacare), y las políticas regresivas republicanas tales como el antiaborto y la amenaza a los derechos LGTB.
La novedad abre la puerta a un ejercicio de control institucional del Presidente, algo que hasta ahora no había ocurrido en el Congreso, y de alguna manera limitar la capacidad de acción de Trump durante lo que resta de su actual mandato presidencial, investigar las acciones de su Administración y sus finanzas personales.
Por ejemplo, la llamada 'trama rusa' tendrá ahora otra intensidad.
Los demócratas necesitaban mantener sus escaños y ganar otros 23 para alcanzar 218 sobre los 435 de la Cámara de Representantes. Y han superado esa meta.
Pero el Partido Republicano obtuvo votos suficientes para mantener el control del Senado, la cámara que tiene la capacidad de autorizar nombramientos de la Casa Blanca.
También es la cámara que puede frenar cualquier intento de iniciar la destitución del Presidente.
El resultado augura 2 años de bloqueo legislativo.
“Tremendo éxito esta noche, ¡gracias a todos!”, tuiteó Trump luego de las 23:00 hora de la costa este estadounidense.
”Mañana será un nuevo día para América”, celebró por su parte Nancy Pelosi, líder de los demócratas en la Cámara de Representantes.
Las campañas sumadas de los candidatos al Congreso federal (470), las gobernaciones (36) y los parlamentos estatales (cerca de 6.000) han superado los US$ 5.000 millones en gasto propagandístico: un récord. El número de anuncios de campaña fue 59% mayor al de 2014, la anterior elección de medio término, igual que crecieron los anuncios de contenido negativo. Otra marca se la lleva el propio Presidente, que ha pasado de decir un promedio de 10 falsedades diarias a cerca de 30 mentiras cotidianas, según The Washington Post.
Fue una elección de medio término de muy alta participación en un país de voto voluntario, consecuencia de la crispación provocada por Trump. Ya se veía venir porque el voto anticipado registrado se disparó (34,5 millones, un 50% más que en 2014, según la CBS), señal de un nivel de participación mucho más elevado de lo habitual.
Gracias a esa participación los republicanos pudieron frenar en parte la llamada 'ola azul', color con el que se identifica al Partido Demócrata, que llegó sin fuerza suficiente para arrastrar la Cámara alta, donde se renovaban 35 de los 100 escaños, casi todos demócratas. La mayoría republicana en el Senado, que era mínima (51 contra 49) ahora va a aumentar, lo que permitirá a Trump designar más jueces conservadores en el sistema judicial estadounidense.
El gran perdedor fue el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, quien había dado libertad a su bancada para que girara al centro si pensaba que esa estrategia iba a permitirles sobrevivir.
Una vez más, el voto rural favoreció a los republicanos.
En tanto, los demócratas crecieron en las zonas urbanas y suburbanas, y ganaron distritos en los que no eran favoritos en Nueva York, Texas, Illinois y Virginia.
En la batalla de los gobernadores lograron importantes victorias en Michigan y Winsconsin, zonas del cinturón industrial que en 2016 votaron por los republicanos.
Inclusive USA ya tiene el 1er. gobernador abiertamente homosexual de su historia: en Colorado, Jared Polis.
Los republicanos han retrocedido, pero mucho menos de lo esperado. Por ejemplo, lograron mantener el control sobre Florida y Ohio, aunque han sufrido una derrota inesperada en uno de los territorios más conservadores, Kansas.
En general, los estados que votaron por Trump en 2016 han vuelto a hacerlo en estas elecciones, consideradas un plebiscito por 2/3 de los votantes, incluyendo al Presidente.
Los estadounidenses han escogido un Congreso con más mujeres y más diversidad racial y religiosa que nunca. El movimiento feminista, fortalecido por la ola "MeToo" de protesta contra el acoso sexual, consiguió llevar al Capitolio el mayor número de congresistas mujeres de la historia.
Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, se convirtió, con 29 años, en la mujer más joven elegida para la Cámara de Representantes.
Deborah Haaland y Sharice Davids son las primeras indígenas que llegan a la House. El Congreso nunca había tenido un representante de los que en la Argentina llamarían "pueblos originarios". Haaland, de 57 años, es la tribu de Pueblo de Laguna. La abogada Sharice Davids, además de indígena será la 1ra. legisladora abiertamente lesbiana.
Rashida Tlaib e Ilhan Omar serán las primeras musulmanas legisladoras. La demócrata Rashida Tlaib, hija de padres inmigrantes palestinos, triunfó en Michigan. Ilhan Omar, musulmana de origen somalí que huyó junto a su familia de la guerra, vivió 4 años en un campo de refugiados en Kenia y llegó a USA a los 12 es otra demostración que el sistema permite integrarse.
Otro caso notable: Veronica Escobar y Sylvia Garcia, primeras legisladoras latinas de Texas. Ambas demócratas lograron victorias arrolladoras. Aunque los latinos representan casi el 40% de la población del Estado, los texanos nunca habían elegido a una mujer latina para el Congreso.
De momento, el Presidente hizo algo inusual en él: llamar por teléfono a quien será la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, para felicitarla. Considerando que Pelosi fue el principal blanco de los ataques republicanos durante la campaña, y que Trump no se distingue por su amabilidad hacia sus adversarios, la publicitada llamada fue todo un gesto.