"El ministro le dio instrucciones a los jefes de bancada para que llamen a sesión especial el miércoles que viene, para que no se pueda tratar el tema del Fondo Sojero, es una vergüenza", lanzó el senador formoseño.
Pichetto, jefe del Bloque Justicialista, tomó la palabra inmediatamente: "No lo puedo dejar pasar. A mí nadie me dio ninguna instrucción, mucho menos el ministro del Interior. Llamar a sesión especial es una idea del oficialismo".
Y disparó: "Lo que pasa es que algunos quieren incendiar la pradera. Algunos gobernadores se compraron el traje cubano de la revolución, está bien".
"Acá hablo por mí, acá me hago cargo de lo que yo digo, vos hacete cargo de lo tuyo. Yo soy dueño de mis palabras", le dijo Pichetto a Mayans.
Fuera de micrófono, Mayans le salió al cruce gritando que defiende los intereses de su provincia, lo que llevó a que el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Esteban Bullrich, a intetnar poner orden en medio de un griterío, queriendo imponer autoridad. Pero Mayans continuaba.
“Usted habla sin pedir la palabra. No respeta las normas. No interrumpa a los demás senadores”, pidió Bullrich. "Deje de actuar, en Formosa puede funcionar pero acá no", le espetó luego.
Entretanto, Frigerio se defendió de las acusaciones. “Esas denuncias son graves, y anónimas son más graves todavía. Si se dice que yo apreté a gobernadores o que yo le di instrucciones a la bancada de la oposición se está faltando a la verdad”, aseguró.
Y dio por cerrada la discusión: “El diálogo respetuoso es lo que ha primado siempre en esta casa. No hubo extorsión ni apriete. Cada uno es grande y libre de tomar las decisiones que quiera. Subestimar a los gobernadores o creer que uno los puede llevar como títeres no corresponde”.