Tubaigy, un funcionario forense que trabaja en el Departamento de Seguridad General de Arabia Saudí, se puso unos auriculares para escuchar música, sacó un serrucho para huesos y empezó a trocear al periodista, que estaba vivo.
“Cuando hago este trabajo, escucho música. También deberías hacerlo”, recomendó Tubaigy a sus compañeros de escuadrón que también trabajaban en la escena del crimen, según otra fuente citada por el portal de noticias especializado en Medio Oriente, Middle East Eye (MEE).
Todas estas aseveraciones se sostienen en base a una grabación en manos de los investigadores turcos y que, de acuerdo con varios periodistas, parte de ella ha sido enviada a medios de comunicación turcos.
Se cree que podrían proceder de micrófonos secretos que la Inteligencia turca tenía implantados en la legación diplomática. Hay sospechas de que los servicios de inteligencia turcos tenían totalmente 'tomada' electrónicamente la sede saudita ya que los de Riad no gozan de la confianza de los de Estambul.
El periódico progubernamental turco 'Yeni Safak', uno de los que supuestamente posee las grabaciones de lo acontecido dentro del consulado, ha publicado otros detalles: que a Khashoggi se le torturó cortándole las falanges de las manos (o sea los dedos) y que, finalmente, fue decapitado.
Añade detalles de una conversación entre los presentes y el cónsul general saudí en Estambul, Mohamed Utaibi: "[Háganlo] en cualquier sitio por ahí o tendré problemas", dijo el diplomático, según el Yeni Safak.
El escuadrón de la muerte le respondió, según el periódico: "Callate si querés seguir vivo cuando estés de vuelta en Riad".
Khashoggi, un hombre próximo a círculos de poder sauditas, enfrentado con el príncipe heredero Mohamed bin Salman, desapareció el 02/10 tras acudir al consulado de Arabia Saudí en Estambul para tramitar los papeles de un casamiento en 2das. nupcias.
Todas las fuentes policiales han asegurado, en contra de la versión de Riad, que Khashoggi nunca salió del consulado. Que lo mataron dentro.
Entre los detalles proporcionados por el Gobierno turco a medios como el diario turco 'Sabah' se incluye la descripción detallada de un 'escuadrón de la muerte' de 15 funcionarios saudíes, entre ellos Salah Tabiqi, presidente de la Compañía Saudí de Patología Forense, qjue llegaron al consulado en Estambul, desde Riad, horas antes que Khashoggi ingresara.
En Riad se ha intentado presionar con el silencio.
Turki Aldakhil (del canal Al Arabiya, propiedad del gobierno saudí), ha advertido al mercado del crudo a través de un artículo de opinión, anticipando una escalada explosiva de los precios del petróleo: "Si las sanciones estadounidenses se llegan a imponer sobre Arabia Saudí, nos enfrentaremos a un desastre económico que sacudirá al mundo entero", afirmando que "si los US$ 80 del petróleo enojaron a Trump, nadie debería descartar que el precio suba hasta los US$ 100 o los US$ 200, o incluso el doble de esa cifra".
Khashoggi, de 59 años, columnista del The Washington Post y opositor saudí ingresó por 1ra. vez al consulado saudí en Estambul el viernes 28/09. Khashoggi.
El llegó a recoger una documentación necesaria para su inminente matrimonio con su prometida, de nacionalidad turca, Hatice Cengiz.
Sin embargo -y sin que hayan trascendido los motivos- el consulado le comunicó que tendría que volver otro día. Ese fin de semana, el saudí llamó al consulado para decir que regresaría el martes 02/10 para completar los trámites burocráticos.
Su prometida declaró que alguien del consulado le llamó de vuelta ese día para reconfirmarle la cita, a las 13:30 de la tarde del martes.
De acuerdo con 'The Washington Post', el periodista viajó a Londres ese fin de semana para impartir una conferencia relacionada con el mundo árabe, y se alojó en el Hotel Ambassadors, en el centro de la ciudad.
El lunes 01/10, Khashoggi regresó a Estambul por la tarde, tras almorzar con 2 amigos aún en Londres.
Durante la comida, según declaraciones de uno de los comensales que reprodujo el 'The New York Times', se habló de una columna firmada por Khashoggi en la que criticaba la falta de libertad de expresión en el mundo árabe y en la que apuntaba que "todos tienen miedo".
Durante el encuentro, Khashoggi no comentó nada sobre su visita al consulado, programada para el día siguiente.
A las 3:13 de la madrugada del 02/10 aterrizó en el aeropuerto de Ataturk en Estambul, procedente de Riad, un avión privado con 9 miembros de la inteligencia saudí. De inmediato fue detectado el ingreso por la inteligencia turca, provocando mucho interés y extremando los recaudos.
De acuerdo con el diario turco 'Sabah', el avión pertenecía a Sky Prime Aviation Services, una compañía de vuelos chárter con sede en Riad muy cercana al Gobierno saudí.
Los saudíes reservaron habitaciones para 3 noches en hoteles cercanos al consulado, sin embargo abandonarían sus alojamientos horas más tarde.
A las 13:14, Khashoggi acudió puntual a su cita en el consulado. Ingresó al edificio luego de entregar sus 2 teléfonos celulares a Hatice, y pedirle que buscara ayuda en caso de que no llegase a salir de nuevo en un tiempo prudencial.
Las imágenes obtenidas de las cámaras de seguridad del consulado muestran a Hatice esperando en la puerta.
A las 16:00, según 'Sabah', 6 vehículos abandonaron el edificio traslando a la delegación de la inteligencia saudí, después de haber pasado cerca de 4 horas en el edificio.
Otros 2 vehículos se dirigieron a la residencia del cónsul saudí, próxima al consulado.
Según las pesquisas de los investigadores turcos, en el interior de esos vehículos iría su cadáver. Aquel martes 02/10 ocurrieron 2 hechos sospechosos: el consulado concedió el día libre a todos sus empleados y las cámaras de seguridad internas dejaron de funcionar.
A las 17:15, un 2do. avión privado aterrizó en Estambul para regresar tan sólo 1 hora después de nuevo a Riad, previa escala en Egipto.
En total serían 15 los miembros del 'escuadrón' saudí que llegaron y abandonaron Turquía ese mismo día.
A las 22:46, el avión llegado de madrugada, también regresó a Riad.
A la 1:00 de la madrugada del miércoles 03/10, Hatice aún aguardaba a Jamal en las puertas del consulado, en la víspera de su boda.
En la mañana, al no tener noticias del paradero de Khashoggi, denunció su desaparición.