El abogado aseguró que no hay ningún argumento para avanzar con el pedido de detención, "ni siquiera hay un cuaderno, ni siquiera hay una fotocopia, no hay nada".
Sí reconoció que hay "una conversación telefónica donde un hincha de Independiente, que es afiliado del gremio, le dice a Pablo Moyano: "¿Qué hacemos con los chicos?", y esa es la prueba que acreditaría la supuesta conexión con la barra".
Sin embargo, aclaró que el simpatizante en cuestión no pertenece a la barrabrava del club de Avellaneda.
Llermanos aseguró que las presiones motivaron que el letrado "presentara una denuncia por presión hacia los magistrados, en este caso contra el Procurador General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense", con "numerosas y copiosas pruebas que acreditan que existe una voluntad política decidida a concretar" la detención del dirigente de Camioneros.
El letrado de la familia Moyano aseguró, "como ex juez de Lomas de Zamora" que no cree que las presiones políticas "puedan doblegar la voluntad de los jueces". Sin embargo, aclaró que los magistrados "las han rechazado de manera verbal y, seguramente, habrá una presentación formal".
Si bien aseguró, en diálogo con C5N, que no puede "predecir el fallo de un juez, conociendo el expediente y la honestidad de estos funcionarios judiciales, no dudo que van a rechazar y repudiar en su fuero íntimo todo tipo de manejos".