En el caso de Argentina, la temperatura aumentaría 1 ºC, pero eso no significaría que el país experimente menos eventos climáticos extremos. Por el contrario: se incrementarán y serán más severos.
Los impactos ya son tangibles en el país: la peor sequía en 50 años dejó pérdidas en 2018 del 1,5% del PBI; el año pasado una lluvia y un aluvión sin precedentes devastó la ciudad petrolera chubutense de Comodoro Rivadavia; las olas de calor se suceden y se repiten con mayor frecuencia cada año y los registros indican que, en la Ciudad de Buenos Aires, la de 2013 dejó un registro de 700 muertos más que el promedio.
La fecha, que será vivida por muchas personas con vida hoy en día, se basa en los niveles actuales de emisiones de gases de efecto invernadero.
"Esto es preocupante porque sabemos que hay muchos más problemas si superamos los 1,5 grados centígrados de calentamiento global, que incluyen más olas de calor y veranos calurosos, un mayor aumento del nivel del mar y, en muchas partes del mundo, peores sequías y lluvias extremas", dijo en un comunicado Andrew King, profesor de Ciencias del Clima en la Universidad de Melbourne.
Para 2030, las emisiones netas globales de dióxido de carbono tendrían que disminuir en un 45% respecto de los niveles de 2010 y alcanzar el "cero neto" alrededor de 2050 para mantener el calentamiento en torno a los 1,5 grados centígrados.
Según el informe, reducir las emisiones a este grado, aunque sea técnicamente posible, requeriría cambios generalizados en energía, industria, edificios, transporte y ciudades.
"La ventana para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados centígrados se está cerrando rápidamente y las promesas de emisiones actuales hechas por los firmantes del Acuerdo de París no nos acercan a la consecución de ese objetivo", agregó King.
Consecuencias de la inacción del pasado:
El informe deja claro que el cambio climático ya está ocurriendo, y lo que vendrá después podría ser incluso peor, a menos que se tomen medidas políticas internacionales urgentes.
"Uno de los mensajes clave que sale con mucha fuerza de este informe es que ya estamos viendo las consecuencias de un calentamiento global de un grado a través de un clima más extremo, el aumento del nivel del mar y la disminución del hielo marino en el Ártico, entre otros cambios", dijo Panmao Zhai, copresidente del grupo de trabajo I del IPCC.
Incluso si el calentamiento se mantiene en o justo por debajo de 1,5 grados centígrados, los impactos serán generalizados y significativos.
El informe subraya cómo incluso el aumento más pequeño en el objetivo base empeoraría el impacto de los desastres naturales recientes.
"Cada pizca adicional de calentamiento es importante, especialmente porque el calentamiento de 1,5 grados centígrados o más aumenta el riesgo asociado con los cambios irreversibles o de larga duración, como la pérdida de algunos ecosistemas", dijo Hans-Otto Pörtner, copresidente del grupo de trabajo II del IPCC.
El informe cita ejemplos específicos de cómo se reducirían los impactos del calentamiento global con el aumento de 1,5 grados centígrados, en comparación con el aumento de 2 grados centígrados:
•Los niveles mundiales del mar subirían 10 cm menos en 2100.
•La probabilidad de un océano Ártico libre de hielo marino en verano sería una vez por siglo, en lugar de al menos una vez por década.
•Los arrecifes de coral disminuirían entre un 70% y un 90% en lugar de ser eliminados casi por completo.