Ángel García, consultor de la Western School of Feng Shui de Estados Unidos (USA), explica que:
- Norte: aporta un sueño profundo en lo físico.
- Sur: brinda un sueño más espiritual.
- Este: ayuda a despertarse pronto por la mañana.
- Oeste: facilita el caer dormido por la noche.
El descanso y sus escapes: Qué no hacer
El hombre prehistórico vigilaba la entrada de su caverna por si ingresaba algún animal que pudiera poner en peligro a su familia. Esto hoy está representado por las puertas y las ventanas. Aún dormidos y con los ojos cerrados, nuestro inconsciente vigila estos espacios. Por eso hay varios detalles a tener en cuenta al decidir dónde conviene ubicar la cama para tener un buen descanso. En esta ocasión tomamos algunos preceptos del Feng Shui para definir la mejor ubicación de el principal mueble del dormitorio.
Teniendo en cuenta esto, es importante:
No interceptar la cama con una puerta: Si la cama está atravesada frente a una puerta, afecta las posibilidades de lograr un buen descanso.
No ubicar la cama frente a un pasillo: Si la cama está situada frente a un pasillo largo que llega directo a la puerta, implica que puede haber mucho flujo de energía y esto no es bueno para el momento de descanso. Lo ideal es cambiar la cama de lugar o dormir con la puerta cerrada.
Evitar pegar la cama a la ventana: Dormir con la cama pegada a la ventana puede resultar perturbador ya que la persona puede percibir que alguien puede ingresar. Esto da sensación de peligro latente, aún durante el sueño. También se suma la incidencia de la luz y del ruido del exterior, por eso conviene dormir con la ventana cerrada y cubierta con una cortina gruesa o black out.
Que la cama sobresalga: La cama debe ser el mueble principal del dormitorio, y todo debe distribuirse en torno a ella y ajustarse a su ubicación. Además, conviene dejar proporciones y distancias adecuadas para no chocare o afectar la circulación del ambiente.
No poner la cama frente a la puerta: Existe la creencia de que dormir con la cama frente a la puerta da mala suerte, porque "los muertos salen con los pies por delante". Por eso esta alternativa sería de mala suerte. Para el Feng Shui esto no es válido, pero resalta que una persona que duerme frente a una puerta abierta no tiene intimidad y permanece a la vista de todos. Si no se pude mover la cama, hay que entornar la puerta.
Cabecera contra la pared: Existe la creencia de que dormir con la cama frente a la puerta da mala suerte, porque los muertos salen con los pies por delante. Por eso esta alternativa sería de mala suerte. Para el Feng Shui esto no es válido, pero resalta que una persona que duerme frente a una puerta abierta no tiene intimidad y permanece a la vista de todos. Si no se pude mover la cama, hay que entornar la puerta.
No llenar la cabecera de objetos: Detrás de la cama no hay que colocar espejos u otros objetos. Si es inevitable, colocar cosas sutiles y livianas. No elegir arañas con puntas prominentes hacia abajo ya que crean una inconsciente sensación de amenaza que afecta el buen descanso.
La puerta del baño siempre cerrada: La puerta del baño cercana al dormitorio siempre tiene que permanecer cerrada ya que es un sector de energía negativa para el Feng Shui. Por eso hay que tratar de ubicar la cama lejos de esta posición, y en lo posible, no elegir espacios que integren el baño con el dormitorio sin un límite definido.