Salvo Javier, por sus compromisos con el Hebei, la familia Mascherano ya hizo base en Argentina, con San Lorenzo (Santa Fe), su ciudad natal, como centro. Luego de acompañarlo en su prolífica carrera en el exterior, el entorno del ex Barcelona quiere mantenerse en el país. Y Masche, a su vez, los quiere cerca.
Mascherano mantiene una relación de afecto con D'Onofrio, presidente de River, y también con Francescoli. En abril, incluso, fue nombrado embajador del club en China. El contacto es asiduo; la pauta de que una negociación entre las partes se presume express.
El Jefecito es accionista de la empresa e-Sports, que ya desembarcó en la Superliga Argentina de fútbol para la organización de la e-Superliga. A partir de enero, él sería uno de los protagonistas.
Hay otro club que lo merodea: Rosario Central. El Canalla es la institución de la que es hincha su familia y por la que simpatizaba hasta que se sumó a las inferiores de River. Incluso, Ezequiel Lavezzi, su compañero en Hebei y fanático del equipo que conduce Edgardo Bauza, le pide en continuado que se retire en Central. Pero todo indica que ganará su identificación con River, camiseta que lució en 72 partidos oficiales desde su debut, en agosto de 2003.
Mascherano y River saben que esa condición, la de ser jugador libre, es la más importante para que el tan mentado regreso se lleve a cabo. El Jefecito debe salir sin cargo del equipo chino y llegar a Núñez con el pase en su poder.
A los 34 años y tras pasar por Corinthians, West Ham, Liverpool, Barcelona y Hebei Fortune, el oriundo de San Lorenzo podría volver al club que lo formó futbolísticamente casi 14 años después de su despedida.