El juez a cargo de la causa, Claudio Bonadío, había pedido el arresto de Oscar Thomas el 1 de agosto pasado, hace más de un mes. El nombre del ex funcionario aparece en los cuadernos que escribió el remisero Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta. Desde ese momento, estuvo prófugo y pidió la eximición de prisión, que no le fue concedida. "Thomas me dice: ´Yo no tengo por qué involucrar a gente falsamente´, porque las cosas que dicen no pasaron", había dicho su abogado, Juan Ubeira, hace unos días.
“Mi cliente no tiene nada de que arrepentirse, porque para arrepentirse tendría que haber hecho algo malo, o imputar a personas inocentes como han hecho muchos. Thomas es un hombre, se porta como un hombre y aguantará el proceso”, sostuvo Ubeira ante la prensa.
Además, nombró a Javier Sánchez Caballero, exCEO de la constructora Iecsa, cuyo dueño era Angelo Calcaterra (primo del presidente Mauricio Macri y también procesadon en la causa). También pidió que sea llamado a declarar como testigo el senador de Cambiemos Humberto Schiavoni, que está a cargo de Yacyretá desde que Macri asumió la presidencia.
Thomas estuvo a cargo de la dirección del Ente durante 10 años. Manejó presupuestos anuales de entre 700 millones y 1.000 millones de dólares. También tuvo denuncias de las autoridades paraguayas.
En los cuadernos de Oscar Centeno, dice que Thomas le entregó a Baratta 1,1 millón de dólares el 12 de agosto de 2009 en la entrada del edificio donde Cristina Kirchner tiene su departamento, en Juncal 1740: “Mientras viajábamos (con Baratta) lo llamó al jefe (De Vido) y le dijo que el ente Yacyretá y Transporte habían aportado para la Corona 657 mil dólares”, había escrito Centeno.