Por otra parte, el Superclásico podría suspenderse a causa de un conflicto salarial con los empleados de la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (UTEDYC). El acuerdo paritario rubricado el 19 de febrero de este año otorgó a los trabajadores de UTEDYC un incremento salarial del 15 por ciento a abonar en dos tramos: el primero de un 10% se efectivizó con el sueldo de febrero, mientras que el segundo del 5% se pagó con la remuneración de julio.
Pero como ocurrió con el resto de los sindicatos los aumentos salariales quedaron muy por debajo de la inflación real, y por ese motivo UTEDYC analizará los pasos a seguir para defender a sus trabajadores y la cercanía con el Superclásico puede servirle para ejercer presión y obligar a los representantes de AFA a escuchar sus reclamos.
UTEDYC tiene en plena vigencia con la AFA tres convenios colectivos, el de personal permanente de los clubes, el vigente con los inspectores, que son empleados de AFA y supervisan todos los partidos y un convenio con la “rama por reunión”, que son los controles, los acomodadores y los que venden las entradas. Son los que trabajan directamente en el evento.
Lo de UTEDYC no es ni más ni menos que lo que se vive en todos los sindicatos por estas horas. Cabe recordar que el Gobierno proyectaba (en Presupuesto) a fin del año pasado una inflación de 16% para 2018. Si bien se descontaba que ese número no iba a poder cumplirse, nadie pensó que iba a elevarse a 42% como acaba de proyectar el Banco Central en su habitual informe de expectativas económicas, donde recoge estimaciones de un importante número de consultoras. Por eso no es caprichosa la postura de muchas instituciones que advierten que hoy no podrían cumplir con nuevos aumentos en su masa salarial, según publicó el sitio Doble Amarilla.
Por consiguiente, el aumento del dólar benefició a los clubes exportadores, pero por otro lado, le hizo subir muchos costos, principalmente a los clubes de Superliga que tienen contratos en divisa estadounidense. Pero lo que más impactó a las finanzas de las instituciones fue la inflación y la recesión que se nota en la merma de asistencia a los estadios, baja en los sponsoreos y hasta el corte en la cadena de pagos que afecta a toda la economía. Esto lo sienten aún más fuerte los clubes del interior y los del ascenso, según Doble Amarilla.
En medio de la crisis, River Plate tuvo un mercado de pases demasiado austero, a diferencia de su archirival Boca que reforzó su plantel para la Copa Libertadores, debido a que vendió en total a doce jugadores por diferentes razones. En declaraciones periodísticas, el presidente de la entidad millonaria, Rodolfo D’Onofrio, manifestó acerca de la ausencia de figuras “de peso” en el equipo que comanda Marcelo Gallardo en que “tenemos plantel para apuntarle a todo, más de dos jugadores por posición. Nos permite ser optimistas, ya que River hizo una inversión muy fuerte el mercado de pases pasado”. La lista la encabeza el delantero Marcelo Larrondo, que le costó al Millonario 3.650.000 de dólares y fue cedido a Defensa y Justicia.
En cuanto a los mediocampistas, los nombres son varios: Joaquín Arzura se fue al Almería, Carlos Auzqui e Iván Rossi pasaron a Huracán y el ecuatoriano Abel Casquete se mudó a Deportivo Morón, todos bajo la modalidad de préstamo.
Además, Nicolás Bertolo regresó a Banfield y Ariel Rojas derivó en San Lorenzo en búsqueda de minutos tras quedar libre.
La planilla la cierran el arquero Maximiliano Velazco -volvió de Arsenal y siguió su carrera en Defensores de Belgrano- y el defensor Leandro Vega, hoy en Emelec y se sumó la salida de Augusto Batalla a Tigre.
Lucas Olaza, uno de los apuntados para reemplazar a Marcelo Saracchi, finalmente se convirtió en refuerzo de Boca. Otro que estuvo en la órbita del club de Núñez era Guillermo Pol Fernández, pero finalmente las tratativas no prosperaron.
En tanto, las salidas parecen estar a la orden del día en River. En total, entre desvinculaciones, cesiones y ventas, se marcharon 12 futbolistas; y la lista se podría agrandar en los próximos días.
De ahí, el presidente de Boca, Daniel Angelici, adelantó que será muy difícil sostener un plantel de cara al próximo semestre debido que debe pagar contratos en dólares y ve cada vez más difícil comprar los pases de sus figuras.
Carlos Izquierdoz, Sebastián Villa, Mauro Zárate, Lucas Olaza y Esteban Andrada fueron los últimos en sumarse, pero también retuvo a otras de sus figuras, como Nahitan Nández y Cristian Pavón, que tuvieron el Mundial de Rusia 2018 como vidriera.
No obstante, todo hace indicar que en diciembre este abundante plantel se disolverá para siempre. Por eso, Angelici auguró un panorama complicado para los clubes argentinos.
“Tenemos muchos representantes golpeando la puerta y reclamando por el dólar”, inició su relato el mandatario, consciente de la delicada situación económica que vive el país. “Varios jugadores me dijeron, y con razón, que ellos firmaron por una cantidad de dólares y hoy compran la mitad, pero es un tema que le pasa a todos los argentinos y hay que pensar que la moneda de nuestro país es el peso”.
Actualmente, en el Xeneize solamente un contrato está con el dólar libre, el resto figura con un tope, el cual varía dependiendo de dos cuestiones: el precio de la moneda estadounidense al momento en que se firmó el contrato y el porcentaje que el Gobierno estima de inflación.
“Con el dólar así, no tengo dudas de que en diciembre se viene el éxodo. Los representantes ya se están moviendo porque los jugadores son profesionales y, aunque están muy bien en el club, saben que la carrera es corta y con una oferta de un 1 millón de dólares para arriba se van a querer ir. Eso se los puede pagar cualquier equipo de segunda de Europa, ni hablar los rusos o turcos. De eso no tengo ninguna duda”, recalcó el dirigente.
En ese contexto, son varios los futbolistas del 'Xeneize' que podrían irse en el corto plazo. El colombiano Edwin Cardona parece la figurita más difícil, ya que se vence su préstamo y la opción de compra está valuada en 7.000.000 de dólares. En tanto que otro difícil de retener sería Cristián Pavón, que tiene uno de los contratos más caros del plantel.
En la misma línea aparecen el uruguayo Nahitan Nández, quien casi abandona el club en el último mercado; Los colombianos Wilmar Barrios y Sebastián Villa (aunque recién arribó esta temporada) y el delantero argentino Darío Benedetto.
En el plano futbolístico, tanto Boca como River le apuntan a la Copa Libertadores, uno de sus máximos anhelos en este semestre de 2018. Los dos equipos están muy bien parados y el próximo domingo prometen dar pelea. Ninguno de los dos quiere perder este partido pero desde ya… el clásico promete sacar ‘chispas’ y le pelea será ‘cuerpo a cuerpo’ o como se suele decir en las películas a “matar o morir”.