"Ser rico es malo, es inhumano así lo digo". La afirmación no sorprendería tanto si la hubiera dicho alguien diferente a Hugo Chávez Frías.Un día de 2005, mientras se reunía con pequeños y medianos empresarios del país. " A quienes su trabajo ya les haya producido grandes riquezas deberían donar todo eso (...) hacer obras benéficas", dijo el fallecido presidente de Venezuela. Pero, ¿y los millonarios que él dejó?
No son precisamente sus familiares y parte de su gabinete, que ya es sabido la fortuna que amasan entre sí producto de la corrupción, sino que el caso de evasión de impuestos y pagos irregulares que envuelve a la torre Porsche Desing dejó ver los "guisos" de PDVSA que dejó multimillonarios que hoy se refugian en el país más capitalista del mundo: USA.
"El mecanismo de los detectives pusieron en evidencia que comprendia un acuerdo de connivencia entre ejecutivos de Pdvsa (Petróleos de Venezuela) y financcistas venezolanos, por el que estos ofrecían préstamos en bolívares a Pdvsa que la petrolera rembolsaba en tiempo perentorio y en montos de divisas, dólares o euros cotizadas al cambio oficial; el diferencial cambiario arrojaba en cada transacción ganancias de hasta diez veces más que el capital invertido, de las que se pagaban las mordidas respectivas para las autoridades del holding estatal y de los intermediarios que concibieron y gestionaron formulas para incorporar esos fondos al torrente del sistema bancario, Según la investigación hasta US$ 1.200 millones se legitimaron por esa vía", dice la investigación de Armando. Info. Estos "inversionistas" por supuesto son de la era de Chávez, cuando la petrolera estatal Pdvsa pasó a manos del Estado.
En medio de esa investigación aparece el departamento 2205 de la Torre Porsche Deesing, hoy objeto de confiscación junto a otras 16 propiedades de lujo en el sur de florida. Todo esto producto de una red de lavado de dinero que extraído de manera irregular de las arcas de la petrolera estatal venezolana Pdvsa.
"El episodio puso de relieve que la Torre Porsche Desing, con sus excesos, no es un lugar para inquilinos normales. De hecho, es para gente rica, muy rica, amante del lujo más elocuente, pero que a la vez exige discreción necesaria para disfrutarlo", cita Armando.Info. Y es que entre los inquilinos de ese edificio se encuentra por ejemplo, el socio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, Michael Dezer.